Tlaquepaque.- La presidenta municipal de Tlaquepaque, Laura Imelda Pérez Segura, acompañada por regidoras y regidores encabezó la partida de Rosca de Reyes, reafirmando el valor de las tradiciones y la convivencia comunitaria.
El aroma del pan recién cortado se mezcló con las risas de niñas, niños y familias completas que se dieron cita alrededor de 2 mil personas para celebrar una de las tradiciones más esperadas del calendario.
Desde temprana hora, de este martes 06 de enero, la explanada de la presidencia municipal se fue llenando de vecinos y turistas que acudieron no solo por un pedazo de rosca, sino por el sentido de pertenencia que generan este tipo de encuentros.
Laura Imelda recorrió el lugar, saludó a las familias y compartió palabras de buenos deseos, destacando la importancia de preservar las tradiciones que fortalecen el tejido social del municipio.
“Estas celebraciones nos recuerdan que Tlaquepaque es una comunidad unida, donde compartir el pan también es compartir esperanza, alegría y solidaridad”, expresó la alcaldesa mientras participaba en el simbólico corte de la rosca.
Laura Imelda subrayó que esta es una manera simbólica de decirles que «ustedes son importantes para el gobierno municipal y a través de estos pequeños detalles estamos siempre pensando en cómo ofrecerles lo mejor de la administración pública».
La partida de Rosca de Reyes se convirtió en un punto de encuentro intergeneracional: abuelas explicando el significado de los Reyes Magos, niñas y niños atentos a las sorpresas de algún regalo y de amistades reencontrándose al calor de una tradición que trasciende el tiempo.
«Es un momento idóneo de generar lazos de comunidad por eso estamos aquí y quiero agradecer a todos los presentes el podernos reunir», puntualizó Laura Imelda.
Para muchos asistentes, el momento más esperado llegó con la repartición del pan, que simboliza el cierre de las fiestas decembrinas, acompañada de chocolate caliente, así como la búsqueda del Niño Dios que en esta ocasión entregó bicicletas, peluches y dulces.
Más allá del simbolismo religioso, la actividad fue también un mensaje de cercanía por parte del gobierno municipal, que busca mantener vivas las costumbres populares como una forma de fortalecer la identidad cultural de San Pedro Tlaquepaque.
La jornada concluyó entre fotografías, sonrisas y el compromiso compartido de seguir construyendo comunidad desde lo cotidiano. Así, Tlaquepaque dio por cerrada las celebraciones decembrinas, recordando que las tradiciones siguen siendo un puente poderoso para la unión social.














