La conveniente realidad

Bajo el sol
Por: Carlos AGUIRRE

En la medida que pasa el tiempo, que envejece uno, o que deja uno de ser tan joven, desde luego que el mundo se ve distinto. Definitivamente que los niños ven las cosas de diferente modo que los jóvenes y estos, de otra muy distinta de los no tan jóvenes, o viejos. La edad entre otros, es un factor de percepción de la realidad. La ubicación en la geografía y en la política social, son otros factores.

Muchos han escrito en torno a esto. Muchos ojos han volteado a ver esto. Muchos pensadores han dejado grandes y sencillas reflexiones sobre la relatividad de las cosas.

Cada uno, desde su óptica se manifiesta en este sentido.

Por ejemplo, un escritor español, Ramón de Campoamor, poeta, dejó plasmada esta frase Y es que en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira, en su obra Dolores y humoradas. ¿A poco no?

¿Las cosas son absolutas entonces, o no lo son?

Es una gran encrucijada. Podemos llevarlo a cualquier ámbito de la vida, de la sociedad. A la política, al deporte, al arte, a todo. ¿Fue gol? ¿Esa cochinada, es una obra de arte?

En la política ¿Quién no recuerda aquella inocentada de “No me vengan con que la ley es la ley”?

De pronto, la realidad o su interpretación, depende de quien dice las cosas. Depende de que tantos escuchadores tiene. Y si tiene muchos, su verdad o su percepción de la realidad es grande, es casi absoluta. Si no tiene muchos interlocutores, si no tiene muchas escuchas, su realidad no lo es, pudiendo ser tachado de tonto, incluso, aunque sea un inteligente y sensato.

Depende y mucho, del nivel cultural de quien escucha, desde luego que este es un factor enorme. Muchos por unas croquetas van a convencerse de lo que sea, (lo dijo el propio adiestrador).

La realidad entonces, pareciera no ser de acuerdo a lo que es, ni tampoco de acuerdo a quien lo dice, sino de acuerdo a quien lo escucha, o lee. Es decir, de acuerdo a quien toma los díceres, o los deja. Que complejo, ¿No?

Qué cosas, ¿Verdad? Ahora nada es como es, sino como algunos quieren que sea y esa, discúlpenme, esa es una realidad.

Ya ven, ahora hay quienes se sienten perros, es su realidad y quieren que los demás los vean como tales. Y hay un sector de la sociedad que les hacen caso y hasta clasifican a ese sector social con un nombre: Therians ¿Cómo pinshes pues?

Es curioso, la sociedad ha evolucionado fantasiosamente, ahora cada quien es lo que pretenda, según le convenga o no a ellos, y a los cortesanos, es decir a los integrantes de la corte del acordeón, los cortesanos.

Eres hombre o mujer, o no sé cuántas categorías más hay ahora, según te convenga y le convenga a los integrantes de la corte del acordeón; ya dijo que cada quien tiene derecho a cambiarse de sexo, incluso, sin cortarse nada. ¿Eres hombre o mujer, según tengas dese o no? ¡Ahora eres hombre o mujer, según quieras!

Una vez escribí que vivimos un mundo de mentiritas, un país de mentiras, en el que el gobierno hace lo que le conviene diciendo que es lo que nos conviene a todos y la cómoda mayoría, feliz de tomar lo que le caiga, lo hace suyo, sin hacer nada para merecerlo. Hay muertos a diario y el gobierno dice que los indicadores van a la baja… esa es su realidad y de quien la haga suya, así de fácil.

Es curioso. Parece que en la medida que avanzamos, más retrocedemos, mientras más caminamos pa´delante, llegamos más pa´tras.  Frases como ¡Estábamos mejor cuando estábamos peor! Ahora tienen sentido y mucho, jajajajaja ¡Que cosas!

¿Qué es adelante y que es atrás? ¿Qué es avanzar? Lo que convenga a quien lo diga, ¿No? Ya no hay reglas, poco a poco se han ido acabando, como las botellas, de Martín Utrrieta. Bueno, si hay reglas, solo que son unas reglas muy curiosas, digamos que son otras reglas, pa´no decir cosas malas.

Estamos en uno de los peores momentos de la humanidad, en la que no nos la acabamos, porque ni para eso somos buenos.

Todo es tan relativo, tan fugaz que, cada quien vive su vida y hace lo que quiere. De pronto, cuando nos caiga el veinte que, para construir cosas buenas nos necesitamos todos, nos enfrescaremos en un gran problema. ¿Para qué? Dirán muchos, ¡Yo ya tengo lo que quiero y mucho más de lo que necesito! Sumarme a quién, ¿Para qué y por qué? ¡Que se sume el que necesite!

No había visto, creí que estaba nublado y el sol a todo lo que da, busquemos una sombra, aquí Bajo el sol, la cosa está que arde. Nos vemos pronto. Cuídense, o ¿Cuídensen?