Huracán Polo avanza hacia Baja California Sur; depresión tropical 18-E se mantiene frente al Pacífico

Ciudad de México.- El huracán Polo, categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, mantiene su desplazamiento hacia Baja California Sur, mientras que la depresión tropical Dieciocho-E avanza de manera paralela a las costas del Pacífico mexicano y genera lluvias intensas en estados del sur del país.

A las 12:00 horas, tiempo del centro de México, el centro de Polo se localizó a 425 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lázaro y a 460 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur.

El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 205 kilómetros por hora, rachas de hasta 250 km/h y se desplaza hacia el nor-noroeste a 19 km/h.

La circulación del huracán genera lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros en el norte y centro de Baja California Sur, además de vientos sostenidos de 20 a 40 km/h, rachas de 50 a 60 km/h y oleaje de 3 a 5 metros en costas de la entidad.

Mantienen zonas de vigilancia

Debido a la cercanía de Polo con la península de Baja California, permanecen activas distintas zonas de vigilancia y prevención por efectos de viento de huracán y tormenta tropical en Baja California Sur.

También se mantiene vigilancia por efectos de vientos de huracán desde Huatabampito hasta Bahía Quino, Sonora, y por vientos de tormenta tropical desde Huatabampito hasta Topolobampo, Sinaloa.

Depresión tropical 18-E genera lluvias intensas

Por otra parte, la depresión tropical Dieciocho-E se ubicó a 390 kilómetros al sur de Punta Maldonado y a 460 kilómetros al sur-sureste de Acapulco, Guerrero.

El sistema registra vientos máximos sostenidos de 55 km/h, rachas de 75 km/h y se desplaza hacia el oeste-noroeste a 7 km/h.

Su circulación ocasionará lluvias intensas de 75 a 150 milímetros en el sur y sureste de Guerrero, así como en el sur, sureste y este de Oaxaca y el centro, sur y oeste de Chiapas.

Además, se prevén vientos sostenidos de 30 a 50 km/h, con rachas de 60 a 70 km/h, así como oleaje de 2 a 3 metros de altura en las costas de Guerrero y Oaxaca.

Las autoridades mantienen vigilancia sobre ambos sistemas debido a su evolución y a los efectos que pueden generar en las regiones bajo influencia de sus bandas nubosas y circulación.