Manzanillo, Colima. – En la Isla Cocodrilos, ubicada en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, fueron localizados cientos de piezas y vestigios de origen prehispánico que podrían verse afectados por la construcción del nuevo puerto interior.

Lo preocupante, señalan pescadores, activistas de DEMAREM y especialistas, es que estos hallazgos no están contemplados en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) presentada para la expansión portuaria, lo que consideran una omisión grave.

“Estamos frente a un riesgo inaceptable para el patrimonio histórico y cultural del país”, advirtieron, al tiempo que exigieron la intervención inmediata del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de las autoridades ambientales para suspender cualquier afectación hasta que los vestigios sean registrados, catalogados y protegidos.

El llamado busca no solo resguardar los testimonios materiales de las culturas originarias que habitaron la región, sino también defender el territorio y la biodiversidad de la Laguna de Cuyutlán, considerada un ecosistema estratégico para Colima y la costa del Pacífico mexicano.

De acuerdo a información extraoficial se tiene contemplado que haya una reunión este día con el titular del INAH en Colima, Julio Ignacio Martínez de la Rosa.

FOTOS: DEMAREM