COLIMA.- En el complejo entorno geográfico de Colima, donde la convivencia con la actividad volcánica, los fenómenos sísmicos y la temporada de huracanes es una constante, la prevención no es una opción, sino una necesidad de supervivencia. Bajo esta premisa, la Universidad de Colima (UdeC) ha consolidado durante más de tres décadas uno de sus proyectos de extensión más nobles y efectivos.
En una entrevista exclusiva con AFmedios, Marcos Buenrostro Jr., director de Protección Civil Universitaria y Gestión de Riesgos, detalló el impacto y la trascendencia de la Brigada Universitaria de Protección Civil, la cual inicia un nuevo ciclo de capacitación este sábado 7 de febrero.
La brigada, que este año celebra su trigésimo primer aniversario, ha evolucionado desde su concepción original —conocida cariñosamente por generaciones como «Bupa»— hasta convertirse en un organismo técnico y formativo de vanguardia.
Para Buenrostro, el éxito de este programa no solo se mide en la cantidad de estudiantes inscritos, sino en la calidad de los ciudadanos que egresan de sus filas, convertidos en replicadores de una cultura de paz y prevención en sus hogares, centros de trabajo y comunidades.
«La brigada ya tiene treinta y un años de su creación. Treinta y un años que han dejado semillas que han rendido frutos de estudiantes que han sido replicadores de todo el conocimiento de prevención, de gestión de riesgos, de protección civil, de primeros auxilios y prevención contra incendios. La verdad es que estamos muy contentos de los frutos que ha dado.»
El aspecto formativo es uno de los pilares más robustos de la brigada. Buenrostro Jr. enfatizó que la instrucción recibida por los jóvenes incluye una currícula básica que abarca desde los primeros auxilios hasta la gestión de riesgos y el combate contra incendios.
No obstante, más allá de la técnica, el programa imprime en las juventudes una disciplina de corte preventivo que suele ser elogiada por las familias de los participantes. El orden, la higiene, el compromiso y la capacidad de reaccionar con serenidad ante el caos son habilidades blandas que se desarrollan de manera natural en los entrenamientos.
«Vemos el tema de disciplina que quienes más nos lo agradecen son padres y madres de familia. Entienden la importancia de que exista un orden, de que exista una disciplina, un compromiso con ciertas actividades. La disciplina y el orden son aspectos básicos para el desarrollo de cualquier persona; son cosas positivas que nos dejan aprendizajes significativos», dijo el funcionario universitario.
Este sentido de responsabilidad ha dado lugar a historias que el director califica como heroicas. A lo largo de los años, estudiantes pertenecientes a la brigada han intervenido en paradas de autobús, accidentes viales o emergencias familiares, aplicando maniobras que han marcado la diferencia entre la vida y la muerte.
Estas experiencias notables subrayan la utilidad práctica de que el estudiantado dedique su tiempo libre, incluso en viernes por la tarde o sábados por la mañana, a estas prácticas extracurriculares.
Además del valor humanitario, la Universidad de Colima ha integrado este programa en el trayecto académico de sus alumnos. Quienes se suman a la brigada pueden acreditar servicios sociales, actividades culturales, deportivas e incluso prácticas profesionales constitucionales. Esta vinculación asegura que el joven no solo adquiera conocimientos vitales, sino que también formalice su formación mediante constancias con valor curricular.
En el mercado laboral actual, poseer acreditaciones en protección civil se ha convertido en un «punto de inflexión» para los reclutadores, ya que todas las empresas en México están obligadas por ley a contar con personal capacitado en estas áreas.
El horizonte de la brigada es expansivo. En coordinación con la Secretaría General de la institución, encabezada por Joel Nino, se trabaja en un proyecto para que cada grupo escolar de la universidad cuente con al menos un brigadista designado. La visión es clara: que en cada aula, oficina o espacio universitario exista una persona capaz de liderar y salvaguardar la integridad de los demás ante cualquier contingencia.
La cita para los interesados es este sábado 7 de febrero a las 08:00 horas en la explanada de la Facultad de Contabilidad y Administración, frente al Paraninfo universitario.
Los requisitos son mínimos: asistir con calzado negro cómodo, pantalón de mezclilla y playera blanca de cuello redondo. El curso no tiene costo, reafirmando el espíritu de servicio de la UdeC. Ante la exposición constante a riesgos naturales en Colima, Buenrostro Junior concluyó con una reflexión sobre la importancia de no ser vulnerables: la capacitación es la única herramienta para ganarle tiempo al tiempo.
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