JALISCO.– El asesinato de José Adrián Corona Radillo, presidente de Grupo Corona, ha generado gran indignación en el sector empresarial tras el hallazgo de su cuerpo en el municipio de Atenguillo.
El pasado 29 de diciembre, el empresario fue interceptado por sujetos armados mientras viajaba con su familia por la carretera a Talpa de Allende. El incidente ocurrió en el crucero de Volcanes, cuando se dirigían hacia Puerto Vallarta a bordo de su camioneta.
Tras ser privado de su libertad, su esposa solicitó auxilio a la policía local; sin embargo, al no obtener resultados inmediatos, procedió a interponer la denuncia ante el Ministerio Público.
Personal de la Fiscalía Regional y de la Fiscalía de Personas Desaparecidas desplegaron un operativo de búsqueda en la zona.
Lamentablemente, localizaron el cadáver del líder tequilero con un impacto de bala en el cráneo y huellas de violencia. El agente del Ministerio Público ya encabeza las investigaciones para esclarecer el móvil del homicidio.
Este domingo, los restos de Adrián Corona fueron despedidos con un homenaje póstumo realizado por trabajadores, amigos y familiares en su planta de Tonaya, Jalisco. Posteriormente, fue sepultado en el cementerio municipal de la localidad.

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