COLIMA.- Rigoberto “El Chato” Ávila Carrillo se autonombra “ajonjolí de todos los moles”, luego de que, en entrevista, dio a conocer que además de profesor de primaria (jubilado), egresado de la Normal de Ciudad Guzmán, fue delegado de equipos de futbol, árbitro, secretario y presidente de la Liga Intersecretarial, director técnico campeón, conductor de programas y noticiero de televisión —cuenta con licencia de locutor categoría A de la SEP—, fundador de la Asociación de Futsal del Estado de Colima (Afusaec) y de la Asociación Colimense de Cronistas Deportivos (Accrode), así como directivo, en sus inicios, del equipo Palmeros de la Tercera División Profesional.
“El Chato” Ávila nació el 24 de agosto de 1959 en la ciudad de Tecomán; sin embargo, cuando cumplió cinco años de edad su familia cambió de domicilio a la capital del estado.
“Soy de Colima, nací en Tecomán”, dice con orgullo, entonando la canción que el grupo musical Los Kora popularizó en los años 70.
Hijo de Rigoberto Ávila Nava (+) y Dione Carrillo Torres, es el segundo de nueve hermanos: Rafael, Rigoberto, José Luis, Mario Alberto “Vita” (+), Carmen Silvia, Dione, Javier, Dulce y Milton. Está casado con Rosa María Valencia desde hace 38 años, con quien ha procreado cuatro hijos: Rigoberto, Alejandra, Cinthia e Itzel, además de dos nietos, Ximena y Matías.
El apodo de “Chato”, dijo, se lo puso su abuelo Esteban Ávila Ochoa, “el padre de mi papá; a él se le ocurrió, decía ‘está chatito’ y ‘ese chatito’. Yo no entendía por qué, pero él venía de Tecomán y en los ranchos no hay quien no tenga apodo, y él me bautizó así. A mí me agradó el sobrenombre y hasta para mis hijos soy el Chato. Para nada me molesta; de hecho, nunca me molestó, ni en el barrio ni en la escuela”.
Al respecto, recuerda una anécdota: “Recién egresado de la Normal de Maestros llegaron a la casa y preguntaron: ‘¿Está el Chato?’, y mi madre, muy en su papel, dice: ‘Aquí no hay ningún Chato, ¿buscan al profesor Rigoberto Ávila?’. ‘Sí, a ese, señora’. Voltea mi mamá y grita: ‘¡Chato, te hablan!’”, relata entre risas. “Me siento plenamente identificado con el apodo”.
Al preguntarle si a alguno de sus hijos o nietos le dicen ese sobrenombre, comentó que se lo quisieron adjudicar a una de sus hijas, a quien le decían “la Chatita”, aunque no prosperó. “Igual a Rigo, mi hijo mayor, le empezaron a decir el Chato, pero tampoco pegó; lo conocen más por Rigo”.
Recuerda que se inició en el futbol jugando en las infantiles del Bosco y Tenería. Posteriormente se fue a Ciudad Guzmán a estudiar en la Normal de Maestros, donde representó al plantel en el torneo regional y, en su último semestre, jugó con el Madero, de Sayula. “Allá anduve rancheando”.
A su regreso a Colima en 1977, ya con su título de maestro normalista, comenzó su carrera docente en la comunidad de El Mixcoate, en el municipio de Villa de Álvarez. Como tenía libres los fines de semana, “me acerqué al equipo de futbol Garrapata, de la Liga Intersecretarial; lo iba a ver jugar los sábados, me gustó el ambiente que tenía, me invitaron a ser su delegado y ahí inició mi larga carrera en esa liga”.
El equipo Garrapata era auspiciado por el MVZ Jaime Martínez Castro, originario de Coahuila y quien llegó a Colima al frente de la Comisión México-Americana para la erradicación de ese bicho que afectaba al ganado bovino del estado. Posteriormente, Garrapata cambió de nombre a Programa Ganadero y más tarde a Gusano Barrenador (Guba), cuando la Comisión se enfocó en erradicar esa plaga de la ganadería estatal.
Confiesa que le llamó la atención que, al principio, el médico Martínez no sabía nada de futbol soccer. “Él decía: ‘¿cómo fuera de lugar, si está adentro del campo?’; detalles de esos”.
Sin embargo, se armaron buenos conjuntos tanto con Garrapata como con Programa Ganadero y Gusano Barrenador, logrando títulos de liga. Incluso con Guba el equipo se coronó invicto y mantuvo una racha sin perder durante más de un año.
Con Tenería, último campeón
Dio a conocer que en 1985, a invitación de su hermano José Luis, tomó la dirección técnica del Tenería, de la Primera División Amateur, y gracias a su buena estrella en 1986 lo llevó a conquistar el campeonato de liga, que fue el último título ganado por los panzas verdes en su historia, ya que el equipo desapareció posteriormente.
Recuerda que en esa época todavía estaba Jorge Assam (+), quien puso como limitante a los jugadores que, si querían entrenar en el césped del estadio San Jorge, tenían que quitarse los zapatos de futbol, por lo que no les quedó más remedio que practicar —sin quitarse el calzado deportivo— en el campo que está detrás de la portería sur. A pesar de esas limitantes, Tenería quedó campeón.
El presidente más longevo

“Al siguiente campeonato ya no fue lo mismo. Jorge Assam empezó a retirarse y yo también, y me regresé a continuar mis labores en la Intersecretarial, donde después de delegado fui secretario y desde 1984 presidente de la liga, sustituyendo al profesor Gabriel Vázquez, quien me pidió que lo supliera en el cargo, en el cual permanezco desde hace 42 años, sin contar los tres que fungí como secretario, además de haber sido árbitro de la liga”.
Desgraciadamente, añadió, “por el problema de mi pierna desde finales del año pasado ya no pude asistir a las sesiones, por lo que se han encargado de la liga los demás integrantes de la directiva. No voy, pero estoy al pendiente; incluso en cuanto termina la sesión de los lunes me informan lo que hicieron para subir la información al grupo de WhatsApp de la liga”.
Menciona con tristeza que el archivo de la liga se perdió, ya que se quedó en la CATRA (Casa del Trabajador de la colonia Fovissste), sede de la liga desde su creación, y que tras resultar afectado por los sismos el edificio fue cerrado.
Sin embargo, recuerda que entre los equipos con mayor historial en la liga está SNTE 6, que quizá es el que más títulos ha conquistado.
Otros tuvieron sus buenas rachas, como Garrapata, Guba, Reforma Agraria, Cruz Roja, Vaquero, Real Colima, Konfronta y, más recientemente, Poder Judicial y Sindicato de Gobierno.
Dio a conocer que la liga, al ser libre, abrió las puertas a jugadores provenientes del futbol profesional sin necesidad de la llamada recalificación, que era un obstáculo para quienes querían jugar en equipos adheridos al sector amateur de la Federación Mexicana de Futbol.
Gobernador jugó en la liga

En cuanto al jugador de la liga que haya llegado a ocupar el más alto cargo en el servicio público, mencionó a Silverio Cavazos Ceballos (+), quien primero fue jugador y años después llegó a ser gobernador del estado.
En la liga, “era cliente; seguido lo castigaban hasta con tres partidos de suspensión, porque era corajudo”, recuerda.
Si bien muchos exprofesionales han pasado por la liga, hubo dos —el camerunés Oman Biyik y Juan Hernández— que, viviendo en Colima, no se enrolaron en la Intersecretarial; sin embargo, como se les veía entre el público en los partidos, fueron invitados a una inauguración.
La liga se ha distinguido por iniciar su temporada a principios de año —enero con los preparativos— y finalizarla a más tardar en diciembre, con convivencia y partidos amistosos entre delegados y directivos contra un equipo de la liga.
“El equipo que termina en último lugar tiene el honor de enfrentarnos, pero con condiciones: por principio, nosotros llevábamos a nuestro Gato Ortiz (árbitro) y hasta la fecha estamos invictos”.
Con agrado dice que esta tradición de cerrar la temporada con un juego entre delegados ha sido retomada por otras ligas.
Anécdotas
Al preguntarle si recordaba alguna anécdota, mencionó dos. Una ocurrió en un partido de Poder Judicial en el estadio Colima, cuando el árbitro Gustavo Ramírez (+) pitaba el encuentro. El jugador “Cuchillo” Vergara le preguntó si estaba enojado, a lo que el silbante respondió que no y añadió: “Para que veas que no estoy enojado, dame un beso”. Todos en la tribuna voltearon cuando Vergara se acercó, tomó al árbitro del rostro y le dio un beso en el cachete.
La otra anécdota fue cuando el árbitro Enrique Muñoz agregó 19 minutos de compensación en una semifinal entre Vaquero Automotriz y SNTE 39. Vaquero había goleado en el partido de ida y también comenzó ganando el de vuelta, por lo que se sentía finalista y empezó a hacer cambios para dar oportunidad a jugadores que casi no alineaban. Eso fue aprovechado por la 39, que logró remontar el marcador y eliminar a Vaquero.
Enrique Muñoz nunca explicó por qué agregó tantos minutos. “No sabemos si se le detuvo el reloj; nunca dijo la causa, siempre se sostuvo en su decisión de que se perdió tiempo cuando el balón salía de la cancha”.
Ajonjolí en la televisión
Además de ser fundador de la Asociación de Futsal del Estado de Colima (Afusaec), el “Chato” Ávila también lo fue de la Asociación Colimense de Cronistas Deportivos (Accrode) y conductor de programas de televisión.
Invitado por Ángel Dueñas, titular del noticiero del Canal 5 de televisión local de Televisa, ingresó a ese medio como conductor del segmento de información deportiva.
“Pero después empecé a aparecer por todos lados, era ajonjolí de todos los moles. Me tocó salir a cuadro en muchas ocasiones supliendo a Ángel en el noticiero principal; también estuve en los programas Sábados por la Mañana, que se transmitía de 9 a 12 del día, con el bloque Sábados Deportivos, y En Casita, que llegó a ser muy popular y se transmitía diariamente al mediodía”.
En los programas deportivos tuvo como acompañante al basquetbolista Paco Sánchez (autor de la columna periodística Solo Basquetbol), mientras que en En Casita compartió conducción con Miguel Ángel Torres, Viviana Ortiz, Gladis Bucio y Gina Viveros.
Palmeros
Por si algo faltaba, también fue invitado a formar el equipo de futbol Palmeros en la Tercera División Profesional, con el patrocinio de don Rafa Rebolledo (Casa del Deportista). Sin embargo, el sostenimiento económico del club se fue complicando, por lo que se invitó al empresario Jimmy Goldsmith, quien aceptó participar y poco a poco el inglés se fue quedando con el control total del equipo.
No obstante, señala que la satisfacción es que, al ceder el equipo, Palmeros era líder de toda la zona Occidente y uno de los tres mejores conjuntos de la Tercera División.
Reconocimiento
Por su trayectoria, el “Chato” Ávila será homenajeado el domingo 29 de marzo, previo al juego del Grupo de Amigos Leyendas del Futbol Colimense contra Tecalitlán, en el estadio San Jorge, a las 10 de la mañana.
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