COLIMA.- Seguramente en los últimos días has visto en redes sociales a jóvenes realizando saltos atléticos en cuatro puntos, usando máscaras de animales bellamente decoradas o compartiendo videos bajo etiquetas como #Therian o #Quadrobics. Aunque para muchos ojos externos esto podría parecer un juego de disfraces, para quienes integran esta comunidad, la teriantropía es una forma profunda y personal de entender su propia identidad.
A diferencia de un pasatiempo, ser therian (término que proviene del griego therion, animal salvaje, y anthrōpos, hombre) describe a una persona que siente una conexión interna, espiritual o psicológica tan fuerte con una especie animal específica que se identifica como tal. No es que crean que su cuerpo físico sea animal, sino que su esencia, sus instintos o su «cableado» mental vibran en la frecuencia de un lobo, un gato, un zorro o cualquier otra criatura terrenal.
Más allá de la superficie: El «Theriotipo»
En el corazón de esta vivencia se encuentra el theriotipo. Este es el animal específico con el que el individuo se identifica. Para algunos, esta conexión se manifiesta a través de «shits» o cambios sensoriales: momentos en los que sus sentidos parecen agudizarse o sus reacciones se vuelven más instintivas, como el impulso de un felino por acechar o la necesidad de un cánido de vivir en manada.
Es vital distinguir este movimiento de otras subculturas. Mientras que un Furry disfruta del arte y la creación de personajes antropomórficos por entretenimiento o creatividad, un Therian vive su identidad de manera intrínseca.
Para ellos, no es un disfraz que se quitan al final del día, sino una verdad interna que los acompaña siempre, aunque el mundo solo vea a un humano común.
El arte del movimiento: Quadrobics
Uno de los aspectos que más ha popularizado el tema es la práctica de los quadrobics. Este es un ejercicio físico de alto rendimiento que consiste en caminar, correr y saltar imitando la anatomía de los animales cuadrúpedos. Requiere una técnica depurada, fuerza en los brazos y mucha agilidad.
Para muchos therians, esta práctica es una forma de liberar su energía animal y sentirse más cerca de su verdadera naturaleza, celebrando la libertad de movimiento que su thieriotipo dictaría.
La comunidad therian ha encontrado en plataformas digitales un refugio para compartir sus experiencias sin miedo al juicio. Lejos de ser algo que deba verse con burla, este fenómeno nos habla de la diversidad de la identidad humana y de la necesidad de conectar con la parte más silvestre y pura de nuestro entorno.
Es un recordatorio de que, a veces, el alma humana es demasiado grande para quedarse solo en lo convencional y busca en la naturaleza las piezas que le faltan para sentirse completa.
¿Pero tú… qué piensas?
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