CDMX.- En el marco del Día del Taco, que se celebra este 31 de marzo, la Secretaría de Agricultura destaca la relevancia de este platillo como un elemento esencial de la identidad cultural y gastronómica de México, al subrayar que más allá de ser un antojo cotidiano, representa una herencia viva que une a los mexicanos y proyecta su cultura ante el mundo.
Hablar de comida en el país es hablar de historia y de identidad, y en ese contexto el taco ocupa un lugar central. Su origen se remonta a las civilizaciones mesoamericanas, donde el maíz no solo era base alimentaria, sino símbolo de vida.
La tortilla, derivada del náhuatl tlaxcalli, es descrita como el “lienzo sagrado” sobre el cual se construye este platillo, cuya diversidad refleja la riqueza culinaria nacional.
Se destaca también el proceso de nixtamalización, técnica ancestral que consiste en cocer el maíz con cal, lo que permite transformar el grano en masa, mejorar su sabor, aroma y color, además de potenciar su valor nutricional al facilitar la absorción de sus nutrientes.

Respecto a su composición, se enfatiza que la versatilidad del taco radica en sus rellenos y salsas. Entre los más representativos se mencionan los tacos al pastor, de suadero, carnitas, de canasta y gobernador, cada uno con características propias que reflejan distintas regiones y tradiciones.

Asimismo, se subraya que la salsa, elaborada con chiles, tomates, semillas y cilantro, constituye el elemento que intensifica su sabor.

Se destaca que contrario a ciertas percepciones, el taco puede ser un alimento nutritivo. La tortilla de maíz aporta calcio, vitamina B3, fibra, hierro y fósforo, contribuyendo a la salud ósea, digestiva y metabólica.

Se recomienda optar por preparaciones al comal, ingredientes locales y equilibrar el consumo de carnes con alternativas como huitlacoche, flor de calabaza, quelites, champiñones, frijol o haba.
Finalmente, se concluye que celebrar el Día del Taco es reconocer una tradición que permanece vigente en cada esquina y en cada mesa del país, como un símbolo que, además de alimentar, conserva y transmite historia.


















