Tecomán, Colima.- En medio del dolor e indignación, familiares, amigos y productores agrícolas despidieron este fin de semana a Eduardo Ochoa Arias, conocido como “Eddy”, quien fue privado de la libertad el pasado viernes 13 de marzo y posteriormente perdió la vida.

La ceremonia eucarística se llevó a cabo en un ambiente de recogimiento, donde la comunidad platanera y diversos sectores sociales se unieron para rendir homenaje a quien fuera reconocido como empresario y líder en el sector agrícola de la región.

Durante la homilía, el sacerdote que ofició la misa lanzó un mensaje contundente ante la violencia que atraviesa la entidad: “Esto no debió haber pasado… no podemos acostumbrarnos a esto (a la inseguridad y violencia)”.

Sus palabras resonaron entre los asistentes, quienes no solo acudieron a despedir a “Eddy”, sino también a expresar su preocupación por el clima de inseguridad que afecta a productores y ciudadanos.

Eduardo Ochoa Arias era ampliamente conocido en la zona por su trabajo en el sector platanero, una de las principales actividades económicas en Tecomán, donde mantenía una estrecha relación con trabajadores del campo y otros productores.

Su muerte ha generado consternación entre quienes lo consideraban no solo un empresario, sino un referente dentro de la comunidad agrícola.

El caso se suma a una serie de hechos que han impactado a distintos sectores productivos en Colima, particularmente en zonas rurales, donde la inseguridad ha alcanzado incluso a líderes empresariales.

La despedida de “Eddy” no solo refleja el duelo de una comunidad, sino también el hartazgo social ante la violencia.

El mensaje desde el altar fue claro: la normalización de estos hechos representa un riesgo aún mayor que la propia violencia.

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