COLIMA.- Como parte del programa “Más cultura, más humanidad”, que realiza la Universidad de Colima a través de la Dirección General de Difusión Cultural, estudiantes del Bachillerato 17, ubicado en Comala, participaron en una jornada artística donde la danza contemporánea y las artes visuales transformaron las aulas en espacios de creatividad, diálogo y experimentación colectiva.

Desde el inicio de las actividades, el ambiente estuvo marcado por la participación y curiosidad del alumnado, que respondió con entusiasmo a cada dinámica propuesta por las y los talleristas. Entre conversaciones, ejercicios prácticos y momentos de exploración artística, los estudiantes compartieron una experiencia distinta a la rutina escolar, donde el aprendizaje ocurre a través del cuerpo, la observación y la propia sensibilidad.

La primera sesión estuvo a cargo de Adriana León y Alejandro Vera Ávalos, directores de Univerdanza, danza contemporánea de la UdeC, quienes impartieron el taller “La danza más allá del cuerpo”. Durante el encuentro, compartieron con las y los jóvenes distintas reflexiones sobre la danza como una manifestación artística ligada a las emociones, la identidad y la memoria cultural.

A través de ejercicios, explicaron cómo la danza ha evolucionado con el paso del tiempo y cómo sus expresiones cambian según las regiones y tradiciones de México. Las y los estudiantes conocieron distintos estilos y posteriormente, participaron en dinámicas de movimiento donde practicaron secuencias básicas, coordinación y desplazamientos escénicos. Poco a poco, la timidez inicial se transformó en confianza, risas y complicidad entre compañeros, quienes disfrutaron la experiencia junto a sus profesores y talleristas.

El salón se convirtió en un espacio lleno de energía, donde el movimiento permitió que el alumnado se expresara de manera libre mientras comprendía la importancia de la danza como una herramienta de comunicación y conexión colectiva.

Más tarde, Sandra Uribe dirigió el taller “Práctica de dibujo: retrato”, enfocado en técnicas de dibujo y representación visual. Con paciencia y cercanía, la artista explicó ejercicios relacionados con el sombreado, la combinación de trazos y el realismo, guiando paso a paso al alumnado en la creación de un ojo humano como práctica principal.

Durante la actividad, las y los estudiantes experimentaron con luces, contrastes y detalles, descubriendo cómo una imagen puede transmitir emociones y sensaciones. El ambiente se llenó de concentración, intercambio de ideas y observación constante, mientras que cada participante trabajaba en su dibujo y compartía avances con sus compañeros.

Entre lápices, bocetos y correcciones, el taller generó momentos de convivencia y descubrimiento creativo. El alumnado expresó sorpresa por los resultados obtenidos y disfrutaron el proceso de construir una imagen desde la observación y la práctica técnica.