¿QUÉ VIENE?
Por: Sean Osmin HAMUD RUIZ
Para Robert Greene (Las 48 Leyes del Poder), el poder no es una fuerza bruta ni una autoridad impuesta, sino la capacidad de influir sobre el entorno y las personas que te rodean para que actúen a favor de tus intereses de manera aparentemente voluntaria. Ayer esta definición no aplicó en lo más mínimo.
Hubo una demostración de fuerza bruta en sus más crudas expresiones, en sus formas más crueles y vistosas. Y resultó en una clara denostación de poder, tanto del estado como de los criminales.
En el contexto de las cosas, nada de esto estuvo bien. Nada.
¿Saben por qué?
Porque nos quitaron elementales cotidianos.
Nos quitaron el poder de ejercitar nuestra libertad.
No pude salir a pasear en bicicleta con mis hijos por la tarde, un plan que teníamos ya desde hace unos días.
No pude ir a hacer las compras que nos preparan en familia para salir la semana.
No pude dejar mi puerta abierta, como acostumbramos en casa, por paranoia.
No pude estar tranquilo.
No pude dormir.
Miedo, psicosis, ansiedad, angustia y desesperación. Cada vez que creemos haber llegado al fondo, descubrimos un nuevo subnivel. Aparece ante la mirada incierta un sótano a mayor profundidad, más oscuro, más tétrico.
¿Dónde estará el retorno? No sé. Pero queda muy claro que, si no comenzamos una gran cruzada donde nos involucremos todos, estoy seguro que la realidad va a golpearnos más duro. Va a mostrarnos mayor BRUTALIDAD.
MICROCUENTO
Silencio. Quietud. Aparente calma. La paradoja del ojo del huracán.





















