Como parte de las Jornadas Académicas 2026 de la Universidad de Colima, este lunes se llevó a cabo la conferencia virtual “Uso de IA en el proceso de investigación”, a cargo de Juan D. Machin-Mastromatteo, de la Universidad Autónoma de Chihuahua, quien explicó a las y los docentes cinco herramientas de Inteligencia Artificial que apoyan los procesos de investigación, así como los dilemas éticos que implican su uso.
La primera es Grammarly, un asistente de escritura que permite la corrección de ortografía y de estilo, coherencia de los textos, detección de plagio y de inteligencia artificial, y puede ayudar en la evaluación de documentos. Si bien tiene funciones de manera gratuita, algunas funciones avanzadas son de paga. Se puede usar como aplicación y en el navegador web.
El problema con esta aplicación, dijo, es que puede malinterpretar el idioma o la redacción, “por lo que siempre será importante que los usuarios revisen las sugerencias que emite para corrección”. Otro aspecto interesante, comentó, es que se le pueden dar criterios para evaluar un texto e incluso colocar una rúbrica. “No hay que olvidar que Grammarly brinda sólo una evaluación preliminar, después debemos entrar y validar todo y dar la evaluación final”. Alternativas a esta IA son: PaperPad, Trinka, gratuitas, pero limitadas.
Research Rabbit, otra de las aplicaciones que analizó el ponente, ayuda a descubrir fuentes de literatura y sus conexiones, además de poder agregar documentos o realizar búsquedas por DOI (Digital Object Identifier), una herramienta que ayuda a identificar objetos y funciona como una huella digital del documento en internet. Además, usa el gestor de referencias Zotero, un gestor bibliográfico gratuito y de código abierto que recopila, organiza, cita y comparte fuentes de investigación.
“En Research Rabbit, puedo buscar los documentos relacionados por la citación y me va mostrar gráficamente cómo se relaciona un documento con otro. Me aparece el primer autor, el apellido del primer autor y el año del documento en cada uno de los nodos. Puedo exportar referencias a Zotero y luego buscar los textos completos para trabajar. Algo muy importante es que es totalmente gratuita, por ahora”. Como alternativas se encuentran Litmaps y Connected Papers, que tienen versiones gratuitas limitadas, así como Inciteful y ResearchKick.
Consensus, aunque también permite explorar y descubrir fuentes de investigación, funciona mejor a través de preguntas. Recopila datos y muestra un consenso de la información que tiene en torno a la pregunta inicial. “Esta IA usa fuentes que vienen de Semantics Scholar y Google Académico, lo que la hace una herramienta bastante generosa”. También recomendó utilizar versiones alternas como Scite, que ofrece una prueba gratuita por siete días o Evidence Hunt, plataforma especializada en Ciencias de la Salud.
Dimensions interconecta publicaciones, patentes y ensayos clínicos, entre otros temas científicos, a través de búsquedas por afirmaciones o preguntas. “Podemos usarla para tener una visión más extensa. Cada vez que abro un documento tendré su ficha, que me dice qué tipo de publicación es, cuál es el título, en qué revista fue publicado, el volumen, el número de artículos, y te deja enlaces del libro, revista y autor para que continúes la búsqueda”.
Por último, habló de Scispace, “la navaja suiza de las IA de investigación, ya que los resultados que emite los realiza a manera de texto narrativo, citando las publicaciones y dando enlaces para que los usuarios conozcan cuál es el documento citado”.
Es posible subir archivos en PDF para que los analice en función de sus partes, ya sea las que se encuentran preestablecidas o aquellas que un investigador necesite. “Por ejemplo, puedo pedirle que busque estudios específicos, como cuantitativos, y que me haga una muestra probabilística con ciertas características o por el tipo de grupo que conformó esa muestra”.
“Yo como usuario -continúo- determino y delimito cuáles son los documentos con los que la IA va a trabajar y voy a generar criterios específicos con los cuales la IA va a analizar los documentos. Los análisis que haga, los puedo exportar con un archivo de Excel o de datos y luego trabajar con esos resultados”.
Mastromatteo dijo que la responsabilidad del razonamiento y la argumentación recae en el investigador, por lo que no es necesario prestarle atención a los documentos que arroja la IA, “ya que esto se puede prestar al plagio, sobre todo tomando en cuenta que estas herramientas tienen ‘alucinaciones’ y generan referencias, citas que nunca han existido, además de que tienen sesgos, por lo que no sería válido copiar y pegar todo del documento, porque vulnera la integridad y originalidad de la investigación”.
Finalmente, recomendó el uso de estas herramientas como una manera de explorar la literatura y organizar ideas, para apoyarse en una redacción inicial.
La charla la completa la pueden encontrar en https://www.youtube.com/@DiGeDPA
El canal del investigador, donde se puede encontrar más información al respecto, es https://www.youtube.com/juantifico



















