MANZANILLO.- La Unidad Municipal de Protección Civil (UMPC) de Manzanillo emitió este martes 3 de febrero un aviso preventivo de carácter urgente dirigido a residentes y turistas que visitan las playas del municipio. Según información oficial publicada por la dependencia, se ha confirmado la presencia del organismo conocido como «dragón azul» (Glaucus atlanticus) en diversas zonas costeras.

Esta especie marina, que destaca por su coloración vibrante, suele aparecer en la franja de arena o flotando en aguas poco profundas debido a las corrientes marinas, representando un riesgo potencial para quienes desconocen sus mecanismos de defensa.

«Se ha detectado la presencia de dragón azul en zonas de playa de nuestro municipio, por lo que se recomienda estar atentos y evitar cualquier contacto con estas especies marinas. En caso de picadura, llama al 911 o acude con el personal de guardavidas en la zona de playas y sigue sus indicaciones.»

Ante el hallazgo, las autoridades de Protección Civil han desplegado un operativo de vigilancia y exhortan a la ciudadanía a extremar precauciones, subrayando que la principal medida de seguridad es mantener la distancia y evitar tocar o manipular a estos ejemplares, incluso si parecen estar sin vida sobre la arena.

La institución enfatiza que, ante cualquier contacto accidental que resulte en una picadura, es fundamental buscar asistencia profesional de inmediato con el cuerpo de guardavidas presente en los balnearios o contactar a los servicios de emergencia para recibir la atención médica adecuada y evitar complicaciones derivadas de las toxinas de este pequeño molusco.

Dragón azul

El dragón azul es el nombre común de Glaucus atlanticus, un molusco marino del grupo de los nudibranquios (babosas de mar). A pesar de su apariencia llamativa, no es un pez ni un reptil, sino un invertebrado que vive en mar abierto.

Se caracteriza por su color azul metálico y plateado, con extensiones en forma de “alas” o brazos que le dan el aspecto de un pequeño dragón. Mide entre 3 y 4 centímetros y suele flotar boca abajo gracias a una burbuja de gas en su estómago, lo que le permite desplazarse con las corrientes marinas.

El dragón azul es venenoso. Se alimenta de organismos altamente tóxicos como la carabela portuguesa (Physalia physalis). Al consumirla, almacena y concentra sus toxinas en su propio cuerpo, lo que lo vuelve peligroso al contacto. Aunque no es agresivo, tocarlo puede provocar dolor intenso, ardor, vómitos o reacciones alérgicas.

Habita principalmente en mares templados y tropicales, incluidos el Atlántico, Pacífico e Índico, y ocasionalmente puede aparecer en playas tras cambios en corrientes o vientos.

Por su toxicidad, no debe tocarse, incluso si parece inofensivo o está muerto. Ante su presencia en la playa, se recomienda avisar a autoridades o protección civil y mantener distancia.

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