BRASIL.- El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva (PT) fue reelegido este domingo 25 de octubre de 2026 para un inédito cuarto mandato no consecutivo, al imponerse en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales al senador de derecha Flávio Bolsonaro (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Según los datos oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE), con casi la totalidad de las urnas escrutadas (alrededor del 99,98 %), Lula obtuvo aproximadamente el 51,78 % de los votos válidos (unos 64,2 millones), frente al 48,22 % de Flávio Bolsonaro (cerca de 59,8 millones). La diferencia superó los cuatro millones de votos.
Se trata de una remontada histórica. En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había liderado con cerca del 47 % de los votos válidos, frente al 45 % de Lula. Es la primera vez desde el retorno de la democracia (tras el fin de la dictadura militar en 1985) que el candidato que quedó segundo en la primera ronda logra ganar el balotaje.
A sus casi 81 años, Lula —el primer presidente de origen obrero de Brasil— consolidará su lugar como una de las figuras más longevas y dominantes de la política brasileña contemporánea. Asumirá el nuevo mandato el 5 de enero de 2027.
La victoria interrumpe una ola de avances de la derecha en América Latina y mantiene a Brasil como un referente progresista en la región, junto a países como México y Uruguay. Durante la campaña, Lula enfatizó la defensa de la democracia, las políticas sociales (como el aumento de la Bolsa Família), la reducción de la deforestación en la Amazonia y la soberanía nacional frente a presiones externas, especialmente de Estados Unidos bajo Donald Trump.
Flávio Bolsonaro, por su parte, buscaba revivir el movimiento de su padre (condenado a 27 años por intento de golpe de Estado y en arresto domiciliario) y prometía un giro hacia la seguridad, la reducción del gasto y un acercamiento con Washington. Jair Bolsonaro había perdido ante Lula en 2022.La elección fue muy reñida, con encuestas que apuntaban a un empate técnico y un día de votación marcado por acusaciones de irregularidades y la extensión del horario de las urnas.
Desafíos por delanteLula enfrentará un país profundamente polarizado y un Congreso con fuerte presencia de la derecha (el PL de Bolsonaro obtuvo importantes avances). También deberá gestionar tensiones económicas, la seguridad pública y las relaciones con Estados Unidos, marcadas por aranceles y diferencias políticas.
Las celebraciones estallaron en ciudades como São Paulo y Río de Janeiro, con simpatizantes del PT destacando la “victoria del pueblo” y la defensa de las políticas sociales y ambientales.
Derechos Reservados AF


















