“Demonios blancos” convierte meses de trabajo en un reconocimiento para el teatro joven de la UdeC

Para Héctor Castañeda Arceo, director de Demonios blancos, haber llegado al Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU) de la UNAM ya representaba un reconocimiento importante, pero ganar la categoría A, correspondiente al nivel bachillerato, representa un reconocimiento al trabajo que durante meses realizaron las y los integrantes de Orión en la frente, compañía de teatro joven de la Universidad de Colima.

“Para mí, la experiencia de haber sido seleccionados para participar en el Festival Internacional de Teatro Universitario ya fue un premio”, señaló Castañeda Arceo. Explicó que una parte importante del trabajo que realizan desde la Universidad de Colima ha estado orientada a impulsar el teatro hecho por y para adolescentes, un ámbito que, dijo, todavía cuenta con pocos espacios especializados.

“Hay muy pocos grupos, dramaturgos y festivales que dediquen su trabajo a las adolescencias. Entonces, que exista un espacio en el que las chicas y los chicos de bachillerato puedan expresarse a través del teatro es para mí un premio muy grande”, comentó.

El FITU dio a conocer que la obra Demonios blancos, escrita por Martín Quetzal y dirigida por Héctor Castañeda Arceo, obtuvo el primer lugar de la categoría A, destinada a producciones de nivel bachillerato. En escena participaron Haru Alatorre, Enrique Alcántar, Iaín Alcántara, Betzy Domínguez y Nahim Márquez, formados actoralmente cuando cursaron los bachilleratos 5 y 20 y ahora comienzan a transitar a distintas facultades.

Nahim Márquez, además, tuvo mención especial del jurado como mejor actor de los cuatro repartos de su categoría.

Para el director, el reconocimiento adquiere un significado especial por el proceso que antecedió a la presentación. “Más allá de haber obtenido el primer lugar, que por supuesto agradecemos y celebramos mucho, mi satisfacción es darme cuenta de que el trabajo de ellas y ellos, la dedicación y todo el tiempo que pusieron en los ensayos rindieron frutos”, señaló.

Un premio construido en equipo

Betzy Lizbeth Domínguez Padilla, quien interpreta a Sofía, reconoció que el resultado la tomó por sorpresa. Para ella, el solo hecho de haber sido seleccionados para participar en el FITU ya representaba un logro. “Jamás me lo hubiera imaginado. Con tan sólo haber quedado seleccionados fue espectacular; saber que ganamos es de verdad una experiencia increíble”, comentó.

La actriz destacó especialmente los meses de ensayo y perfeccionamiento de la obra. “Significa que valió la pena tanto esfuerzo, meses enteros de trabajo, ensayando y perfeccionando la obra. Es un orgullo enorme para todos”.

Pero el significado de la experiencia, dijo, va más allá del premio. Betzy encontró en el teatro un espacio de expresión y pertenencia. “Con el teatro me encontré; encontré lo que quería hacer. Creo que es un puente para otras juventudes, para quienes a veces sienten que su voz no se escucha. El teatro es un espacio donde podemos demostrar lo que somos”.

Haru Alatorre, quien interpreta a Lucía, también resaltó el orgullo de haber representado a Colima y a la Universidad en uno de los encuentros teatrales universitarios más importantes del país. “Me siento muy orgullosa de haber ido al FITU y de haber representado al estado de Colima con mi grupo. También estoy muy orgullosa de que hayamos ganado”, expresó, además de agradecer el respaldo de la Universidad de Colima y de la UNAM.

Nahim Márquez, encargado de interpretar a Rogelio, recordó que siguió a distancia el anuncio de los resultados y que tardó algunos segundos en asimilar que el nombre pronunciado como ganador era Demonios blancos. “La verdad no me lo esperaba. Cuando mencionaron Demonios blancos no me lo creía; me entró mucha emoción y rápidamente les dije a mis papás”, relató.

Para él, el resultado adquiere mayor significado por el camino recorrido con sus compañeros. “El proceso detrás de Demonios ha sido un trayecto largo y muy gratificante, muy divertido, sobre todo por convivir con mis compañeros y estar apoyándonos entre todos”.

Iaín Alcántara, quien interpreta a Fernando, coincidió en que el reconocimiento pertenece a un trabajo colectivo. “Este triunfo no es solamente nuestro; también representa un triunfo para la Universidad de Colima y para todas las personas que hicieron posible que este proyecto llegara hasta aquí”, expresó.

Agregó que obtener el reconocimiento les permitió dimensionar hasta dónde puede llegar el trabajo desarrollado desde un grupo teatral universitario. “Nos hace darnos cuenta de hasta dónde pueden llegar nuestro trabajo, nuestra dedicación y todo el esfuerzo que ponemos sobre el escenario”.

Para Iaín, el premio tampoco se reduce al resultado de una competencia: “Representa demostrar que lo que hacemos tiene un lugar, un porqué y que puede llegar mucho más lejos de lo que imaginamos”.

De la UNAM a la Argentina

El reconocimiento del FITU llega mientras Orión en la frente prepara su siguiente participación internacional. Del 12 al 18 de octubre, Demonios blancos viajará a Buenos Aires, Argentina, para participar en el Festival Mundial de Teatro Adolescente Vamos que Venimos.

Héctor Castañeda Arceo adelantó que también existe el interés de llevar la puesta en escena a los bachilleratos de la Universidad de Colima para que más estudiantes conozcan el trabajo del grupo.

La participación internacional forma parte de un recorrido que comenzó meses atrás. Demonios blancos aborda temas como el rechazo, la presión por encajar, la violencia emocional y el amor no correspondido, y desde su estreno en mayo de 2026 ha sido seleccionada para distintos encuentros escénicos dentro y fuera del país.