COLIMA.- Pérdida de peso sin explicación, palidez, cansancio excesivo, dolor de huesos, fiebre recurrente, moretones frecuentes o la aparición de “bolitas” en alguna parte del cuerpo son señales que no deben normalizarse en niñas, niños y adolescentes, advirtió Perla Marbella Gutiérrez Sánchez, presidenta de AMANC Colima, al señalar que la detección oportuna puede hacer una diferencia importante frente al cáncer infantil.
En entrevista con AFmedios, explicó que septiembre se conmemora a nivel mundial como Septiembre Dorado, mes dedicado a sensibilizar y generar conciencia sobre el cáncer infantil, por lo que la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) desarrolla actividades informativas y de recaudación de fondos.
Gutiérrez Sánchez reconoció que hablar de cáncer genera temor entre las familias; sin embargo, consideró necesario conocer las señales de alerta y, sobre todo, evitar atribuir síntomas persistentes únicamente al crecimiento, cambios de clima o enfermedades comunes.
“No hay que normalizar que el niño se enferme a cada rato”, señaló, al recomendar mantener las revisiones pediátricas incluso cuando los menores han dejado atrás sus primeros años de vida.
¿Qué síntomas deben llamar la atención?
Entre las señales mencionadas se encuentran la pérdida de peso inexplicable, palidez, fatiga, aumento o inflamación del abdomen, aparición de masas o “bolitas”, dolor de huesos, moretones frecuentes, vómitos, puntos rojos en la piel, dolores de cabeza y episodios recurrentes de fiebre.
La presidenta de AMANC Colima aclaró que algunos de estos síntomas pueden confundirse con otros padecimientos y su presencia no significa necesariamente que exista cáncer. No obstante, cuando varios aparecen de manera persistente, recomendó acudir a valoración médica para determinar su origen.
De acuerdo con lo señalado durante la entrevista, entre los tipos de cáncer más frecuentes en la población infantil y adolescente se encuentran las leucemias, los tumores cerebrales y los linfomas.
El cáncer también transforma la vida de la familia
Una vez que existe un diagnóstico, explicó Gutiérrez Sánchez, comienza un proceso que no afecta exclusivamente al paciente. Los tratamientos pueden modificar por completo la dinámica familiar, especialmente cuando madres, padres o abuelos deben permanecer durante días o semanas acompañando al menor.
Es en esta etapa donde AMANC Colima interviene de acuerdo con las necesidades de cada familia.
La asociación brinda apoyos relacionados con transporte, alimentación, medicamentos oncológicos, estudios de laboratorio, hospedaje y ropa, además de acompañamiento emocional para los pacientes y sus familiares.
La organización atiende principalmente a familias de Colima, aunque también recibe casos procedentes de zonas de Michoacán y Jalisco cuyos pacientes son canalizados para recibir atención en la entidad.
Gutiérrez Sánchez hizo énfasis en la necesidad de mirar también a quienes se encargan del cuidado cotidiano del paciente.
Una madre puede permanecer semanas junto a su hijo durante un tratamiento mientras en casa quedan otros hijos y familiares, ejemplificó. Por ello, consideró que el acompañamiento debe contemplar al entorno cercano y no limitarse exclusivamente al paciente.
Septiembre Dorado también busca recaudar recursos
Además de las actividades de concientización, AMANC Colima desarrolla durante septiembre diferentes iniciativas para obtener recursos que permitan mantener sus programas.
Una de ellas es la venta de chocolates, que pueden adquirirse directamente en las oficinas de la asociación, ubicadas dentro del Instituto Estatal de Cancerología, así como en algunos establecimientos participantes.
También se puso en marcha la iniciativa de la “Concha Dorada”, realizada en colaboración con un negocio local, cuya aportación por la venta del producto será destinada a los programas de atención a niñas y niños con cáncer.
Para cerrar las actividades de Septiembre Dorado, AMANC prepara además una noche de bingo con causa, cuyos detalles sobre sede y horario serán dados a conocer posteriormente.
AMANC Colima cumple 22 años
La organización cumplió en junio 22 años de trabajo en Colima, mientras que la red nacional suma 44 años de actividad.
En noviembre, la entidad será por primera vez sede de la reunión anual de la organización, programada para los días 12 y 13, con la participación prevista de representantes de 21 AMANC del país, quienes desarrollarán mesas de trabajo y conferencias.
Gutiérrez Sánchez destacó también que la organización opera como Institución de Asistencia Privada y que las aportaciones que recibe están sujetas a procesos de supervisión y transparencia. Asimismo, puede expedir recibos deducibles por los donativos recibidos.
No todo apoyo tiene que ser económico
La presidenta de AMANC Colima señaló que existen diferentes maneras de colaborar y que una aportación aparentemente pequeña puede adquirir relevancia cuando se suma al esfuerzo colectivo.
Además de los donativos económicos y las campañas especiales, la organización recibe PET, tapitas, cartón, libros y libretas, entre otros materiales que pueden contribuir a sus esquemas de apoyo.
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