COLIMA.- La Universidad de Colima se encuentra en la recta final de los preparativos para una nueva edición de Loromanía: Una Aventura de Verano 2026, el curso vacacional organizado por el Voluntariado Universitario que se ha convertido en una de las opciones más demandadas por las familias colimenses para el periodo de verano.
En entrevista para AFmedios, la presidenta del Voluntariado de la Universidad de Colima, Blanca Liliana Díaz Vázquez, informó que este año se realizará la quinta edición de Loromanía, programa que nació durante la actual administración rectoral encabezada por el rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño y que ha registrado un crecimiento constante tanto en participación como en actividades.
“Ya estamos muy emocionadas y emocionados porque estamos llegando a la recta final de este semestre y ya preparando todo para Loromanía. Estamos trabajando en toda la logística y organización porque antes de salir de vacaciones debemos dejar todo listo para arrancar el próximo 28 de julio”, señaló.
El curso se desarrollará del 28 de julio al 7 de agosto, en un horario de 9:00 de la mañana a 1:00 de la tarde, utilizando las instalaciones deportivas del Campus Central de la Universidad de Colima.
Un curso que va más allá del entretenimiento
Díaz Vázquez destacó que uno de los principales objetivos de Loromanía es ofrecer a madres y padres de familia la tranquilidad de que sus hijos estarán en un entorno seguro, pero también brindar experiencias formativas que complementen su desarrollo integral.
“Para nosotros lo más importante es garantizar la seguridad de los niños y niñas, pero además ofrecerles un espacio divertido donde aprendan cosas nuevas, desarrollen habilidades y convivan con otros menores”, expresó.
A diferencia de otros cursos de verano enfocados únicamente en actividades recreativas, Loromanía integra talleres científicos, culturales, artísticos y ambientales, aprovechando la infraestructura y el capital humano de la máxima casa de estudios.
Durante ediciones anteriores, los participantes tuvieron la oportunidad de convivir con investigadores universitarios, conocer colecciones de fósiles del Museo Regional de Historia, participar en actividades astronómicas con telescopios profesionales y desarrollar proyectos relacionados con el cuidado del medio ambiente mediante huertos urbanos.
“Los niños no solamente vienen a jugar o a nadar. También tienen acercamiento con la ciencia, la cultura, el arte y el conocimiento. Todos los días se llevan algo nuevo a casa”, comentó.
La presidenta del Voluntariado adelantó que para esta edición se contempla ampliar la oferta de talleres, gracias a la incorporación de nuevas dependencias universitarias que actualmente están presentando propuestas de actividades.
“Estamos recibiendo muy buena respuesta de las dependencias universitarias. Queremos seleccionar los talleres más atractivos para niñas y niños de entre cinco y trece años. Habrá novedades importantes este año”, aseguró.
Actividad física, alberca y convivencia
Entre las actividades favoritas de los participantes destaca el uso de la alberca olímpica de la Universidad de Colima, espacio que es utilizado diariamente por todos los grupos inscritos.
“Definitivamente la alberca es lo que más disfrutan. Todos los días entran a la alberca y todos los días ensayan para la clausura”, explicó.
Además de las actividades acuáticas, los asistentes participan en disciplinas como fútbol, atletismo, voleibol de playa, voleibol de sala, ajedrez y múltiples dinámicas recreativas diseñadas para fomentar la actividad física y reducir el tiempo que los menores pasan frente a pantallas electrónicas.
“Queremos que los niños corran, jueguen, griten, convivan y vivan experiencias reales. Durante esas dos semanas llegan tan cansados a casa que difícilmente quieren pasar horas frente a una tableta o un videojuego”, comentó.
Seguridad, una prioridad

Uno de los aspectos que más destacó Díaz Vázquez fue el amplio operativo de seguridad que se implementa durante el curso.
Los participantes son divididos por edades en grupos supervisados permanentemente por monitores universitarios, quienes reciben capacitación previa y realizan simulacros coordinados con Protección Civil Universitaria.
Además, durante todo el desarrollo del curso permanecen en el lugar brigadas de Protección Civil, personal de seguridad y una ambulancia para atender cualquier eventualidad.
“Todas las instalaciones se utilizan exclusivamente para Loromanía durante esas horas. No hay personas ajenas al curso dentro del área. Tenemos vigilancia en todos los accesos y protocolos de seguridad muy estrictos”, indicó.
Un curso incluyente
La presidenta del Voluntariado destacó que Loromanía también es un programa incluyente, abierto a niñas y niños con alguna condición especial.
Gracias al apoyo de la Licenciatura en Educación Especial, cada caso es evaluado previamente para asignar monitores especializados que permitan una participación plena e integrada.
“Queremos que todos los niños tengan la oportunidad de vivir esta experiencia. Por eso asignamos apoyos personalizados cuando es necesario”, señaló.
Hasta 600 participantes
Loromanía tiene capacidad para recibir hasta 600 niñas y niños, quienes son distribuidos en grupos de acuerdo con su edad.
Los rangos contemplados son de 5 y 6 años, 7 y 8 años, 9 y 10 años, así como de 11 a 13 años.
La organización involucra a entre 60 y 80 estudiantes voluntarios, además de promotores deportivos, personal administrativo, especialistas universitarios y brigadas de apoyo.
Uno de los aspectos que más orgullo genera al Voluntariado Universitario es la inclusión gratuita de alrededor de 100 niñas y niños del Centro de Desarrollo Comunitario del Mirador de la Cumbre II, quienes participan sin costo alguno.
Asimismo, la presidenta del Voluntariado destacó que muchos participantes regresan año tras año y forman amistades duraderas, fortaleciendo el sentido de pertenencia hacia la Universidad de Colima.
“Hay niños que al terminar la clausura nos dicen que les apartemos su lugar para el siguiente año. Muchos hacen amistades y se vuelven a encontrar edición tras edición. Eso nos llena de satisfacción”, comentó.
Inscripciones abiertas
Las inscripciones ya se encuentran abiertas y podrán realizarse de forma presencial hasta el 30 de junio en las oficinas del Voluntariado Universitario, ubicadas en Bernal Díaz del Castillo número 335, colonia Villa San Sebastián.
También existe la modalidad de registro en línea a través de las redes sociales oficiales del Voluntariado Universidad de Colima, donde se encuentra disponible el código QR de inscripción.
El registro digital permanecerá abierto aproximadamente hasta el 15 de julio.
La cuota de recuperación es de 1 mil 400 pesos para hijos de trabajadores universitarios y de 1 mil 550 pesos para público en general, monto que incluye materiales, kit de bienvenida y playera oficial.
Para mayores informes, las personas interesadas pueden comunicarse al teléfono 312 316 10 14.
“Los esperamos con mucho cariño y con mucho entusiasmo. Queremos que Loromanía 2026 sea el mejor verano de la historia en la Universidad de Colima”, concluyó Blanca Liliana Díaz Vázquez.
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