COLIMA.- Colima se alista para participar en el Primer Simulacro Nacional, un ejercicio que pondrá a prueba la capacidad de reacción de autoridades, instituciones y ciudadanía ante un escenario hipotético de sismo de gran magnitud. De acuerdo con el director de la Unidad Estatal de Protección Civil, Erick González Sánchez, este tipo de actividades son fundamentales en una entidad que se ubica dentro de una de las zonas con mayor actividad sísmica del país, como lo es el Pacífico mexicano.

El simulacro se llevará a cabo de manera simultánea en las 32 entidades del país y, en el caso de Colima, se trabajará bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 8.1, con epicentro frente a las costas de Manzanillo, a aproximadamente 100 kilómetros de distancia y con una profundidad cercana a los 30 kilómetros. Este planteamiento permitirá simular condiciones realistas de riesgo, evaluando tiempos de respuesta, protocolos de evacuación y coordinación entre dependencias.

En este contexto, González Sánchez explicó que los simulacros representan una herramienta clave para medir el nivel de preparación en materia de protección civil, al funcionar como un “examen” que permite identificar áreas de oportunidad, corregir fallas y reforzar estrategias preventivas tanto en el ámbito institucional como en el entorno familiar.

“El ejercicio es la evaluación que tenemos para saber cómo estamos en temas de protección civil, cómo nos organizamos y cómo respondemos. Nos permite estar mejor preparados para cuando ocurra un sismo real, porque es un hecho que volverá a temblar”, señaló.

Como parte de las novedades de este año, destacó que por primera vez se desarrollará un simulacro de tsunami en el municipio de Manzanillo, específicamente en dos planteles educativos que han sido previamente capacitados dentro de un proyecto enfocado en zonas de riesgo costero. Este ejercicio busca fortalecer la cultura de prevención ante fenómenos que, aunque menos frecuentes, representan un peligro potencial para la población.

El funcionario también aprovechó para desmentir creencias erróneas que suelen surgir en torno a estos ejercicios, particularmente la idea de que los simulacros pueden provocar o “atraer” sismos. Aclaró que los movimientos telúricos tienen un origen completamente natural, derivado de procesos geológicos en las capas internas de la Tierra, por lo que no existe relación alguna con las actividades humanas.

“Es totalmente falso que los simulacros generen sismos. Vivimos en una zona sísmica y los movimientos de la Tierra son parte de la dinámica natural del planeta”, enfatizó.

Asimismo, hizo un llamado a la población a no limitar la preparación únicamente al momento del evento, sino a trabajar desde la prevención, mediante la elaboración de planes familiares de protección civil, la identificación de riesgos dentro del hogar, la definición de rutas de evacuación y puntos de reunión, así como la preparación de mochilas de emergencia.

Subrayó que cada vivienda presenta condiciones distintas, por lo que es necesario analizar de manera particular factores como el tipo de construcción, el número de habitantes y los posibles riesgos internos, como la caída de objetos o fugas de gas. En este sentido, recomendó asegurar cilindros de gas, dar mantenimiento a instalaciones y tomar medidas simples que pueden marcar la diferencia en una situación de emergencia.

Finalmente, reiteró la invitación a participar activamente en el simulacro, el cual se realizará a las 11:00 de la mañana en edificios públicos, hospitales, escuelas y centros de trabajo, con el objetivo de fortalecer una cultura de prevención que permita salvaguardar vidas ante cualquier eventualidad.

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