JALISCO.- Con la firma de un acuerdo técnico de seguimiento entre diversos sectores, que establece un esquema de supervisión técnica y ciudadana para enfrentar la crisis del agua en la metrópoli, concluyeron las Jornadas de Gestión Hídrica Metropolitana 2026, convocadas por el CICEJ y el SIAPA.
El ejercicio, realizado en la sede del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Jalisco (CICEJ), contempla la elaboración de un informe técnico de resultados en un plazo de cuatro a cinco semanas, una vez integradas todas las participaciones. A partir de este documento se precisarán prioridades, responsables y mecanismos de evaluación de la ruta hídrica.
“Lo verdaderamente importante no será el documento, será lo que se haga con él”, afirmó la presidenta del CICEJ, Mirna Avilés Mis, durante la clausura del encuentro, que se desarrolló durante tres días. Dicho acuerdo, precisó, no tiene carácter declarativo, sino operativo. “No estamos cerrando unas jornadas, estamos abriendo una responsabilidad”.
Bajo esa premisa, el acuerdo establece las bases de una ruta ambiental, social y de infraestructura, con participación multisectorial y mecanismos de seguimiento para evitar que las propuestas queden en el papel. “Este no es un acuerdo institucional, es un acuerdo civil, donde distintos sectores asumimos corresponsabilidad”, se señaló.
Además, el proceso de recepción de nuevas colaboraciones y propuestas —que también serán integradas al documento técnico en elaboración— se mantendrá abierto hasta el próximo 7 de mayo a través de un sitio habilitado por el CICEJ.
El acuerdo fue suscrito por organismos técnicos, académicos y profesionales, entre ellos la Asociación Mexicana de Hidráulica (AMH Nacional), la Universidad de Guadalajara (UdeG), la Unión Jalisciense de Agrupaciones de Ingenieros A.C. (UJAI), el propio CICEJ, el Colegio de Ingenieros Topógrafos y Geomáticos del Estado de Jalisco (CITGEJ) y la AMDEC.
En paralelo, Avilés Mis sostuvo que la salida a la crisis hídrica no depende de un solo actor, sino de decisiones coordinadas entre autoridades, el sector técnico y la sociedad, lo que también implica responsabilidades para quienes definen prioridades públicas. “Sabemos lo que está pasando, sabemos lo que se necesita hacer y tenemos la capacidad técnica para hacerlo. No podemos permitir que lo que falte sea voluntad”.
Señaló que el seguimiento de la ruta acordada exige compromisos tanto del Ejecutivo como del Congreso, particularmente en la asignación de recursos y la continuidad de proyectos. “No podemos permitirnos diagnósticos sin acción ni acuerdos sin seguimiento. Este es el momento de tomar decisiones que incomodan, de asumir los costos en el presente y de pensar más allá del corto plazo”.
Añadió que el acuerdo técnico signado busca cerrar ese margen de evasión al establecer un esquema de corresponsabilidad con seguimiento público.
Durante las mesas de trabajo se abordaron temas como calidad del agua, infraestructura, saneamiento, gestión pluvial, gobernanza y participación social. “Cuando hablamos del agua, no hablamos solo de un servicio, hablamos de la salud, de la tranquilidad de las familias y del futuro de la ciudad”.
El planteamiento central del encuentro fue consolidar un esquema de seguimiento técnico y participación ciudadana que permita dar continuidad a las decisiones, en un contexto donde el sistema de abasto y distribución de agua enfrenta presiones por infraestructura, calidad del recurso y crecimiento urbano. “Ya no estamos en un momento donde podamos permitirnos diagnósticos sin acción ni acuerdos sin seguimiento”.
En ese sentido, el informe técnico de resultados, que se presentará en aproximadamente un mes, permitirá traducir los acuerdos en acciones concretas. “El tiempo de esperar ya pasó. El momento para actuar es ahora”, concluyó la presidenta del CICEJ.















