Estados Unidos.— El director del Centro Nacional de Antiterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó este martes su renuncia al cargo tras manifestar su desacuerdo con la estrategia militar del gobierno estadounidense en Irán.
A través de una carta difundida en su cuenta de X, Kent llamó al presidente Donald Trump a “cambiar de rumbo”, al considerar que Irán no representaba una amenaza inminente para su país. En el documento, también sostuvo que la actual confrontación fue impulsada por presiones externas, particularmente de Israel y su influencia política en Estados Unidos.
«Tras mucha reflexión, he decidido dimitir de mi cargo como Director del Centro Nacional Antiterrorista, con efecto a partir de hoy. No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense. Ha sido un honor servir bajo la dirección de @POTUS
y @DNIGabbard y liderar a los profesionales en NCTC». dijo en su cuenta de X, Joe Kent.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
Las declaraciones provocaron una inmediata respuesta del mandatario, quien desestimó la postura del ahora exfuncionario. Trump aseguró que Irán sí constituía un riesgo real y afirmó que la salida de Kent era conveniente, al considerar que mostraba debilidad en temas de seguridad.
Desde la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt calificó como “insultantes y ridículas” las acusaciones de Kent sobre una supuesta influencia extranjera en la toma de decisiones del presidente, y defendió que la ofensiva se basó en información de inteligencia “sólida y contundente”.
La renuncia también generó reacciones dentro del espectro conservador. El comentarista Tucker Carlson respaldó públicamente a Kent, a quien describió como “valiente”, y advirtió que sectores neoconservadores podrían intentar desacreditarlo por su postura.
Kent, de 45 años, es un veterano con trayectoria en fuerzas especiales y en la CIA. Su historia personal está marcada por la muerte de su esposa, Shannon Kent, en un atentado suicida en Siria en 2019, hecho que, según explicó, influyó en su rechazo a respaldar una guerra que, a su juicio, no beneficia al pueblo estadounidense.
El ahora exdirector se convierte en el funcionario de más alto nivel dentro de la actual administración en criticar abiertamente la operación conjunta de Estados Unidos e Israel en Irán. En su carta, advirtió que conflictos en Medio Oriente han significado un alto costo en vidas y recursos para su país, alejándolo de la doctrina de “Estados Unidos Primero”.
Su salida se suma a otras renuncias registradas en la actual etapa del gobierno de Trump, aunque con una rotación de funcionarios menor en comparación con su primer mandato.
Aunado a esto, Trump no ha recibido apoyo de sus supuestos aliados para involucrarse en una guerra que no iniciaron ellos.
Y es que el sábado, el presidente estadounidense Donald Trump difundió en Truth Social un mensaje en el que exhortó a países como Reino Unido, China, Francia, Japón y Corea del Sur a desplegar embarcaciones en el estrecho, con el objetivo de sumarse a un “esfuerzo conjunto” para mantener abierta la ruta marítima.
Un día después, en una entrevista con el diario Financial Times, elevó el tono de su postura al advertir que no garantizar la seguridad de la navegación tendría consecuencias “muy perjudiciales para el futuro de la OTAN”.
Sin embargo, el llamado del mandatario no ha encontrado el eco esperado entre sus aliados. Gobiernos como los de Reino Unido, Alemania, Australia, Francia y Japón han dejado claro que, por ahora, no contemplan enviar buques ni involucrarse directamente en el conflicto contra Irán.
















