¿QUÉ VIENE?
Por: Sean Osmin HAMUD RUIZ
Esta semana pasada, en Líneas Delgadas. tocó entrevistar a la Secretaria de Bienestar, Inclusión Social y Mujeres, Viridiana Valencia Vargas
(https://www.facebook.com/share/v/19gAo1NSYq/ ). Platicamos de lo estratégico de su posición, de lo que considera son logros de esta administración, de lo que ella considera falta y nos dejó ver también aspectos muy personales de ella.
Puntualizando los éxitos, compartió que las becas universales para estudiantes de todos los grados hasta la preparación profesional están operando; las ferias de la paz, las jornadas por la paz y las casas de atención a las mujeres vulneradas son trabajos de contacto directo con la población y de resultado inmediato. Nos dijo que ellos ha contribuido a que la administración de la gobernadora sea «de 100», corazones incluidos. Declaración que contrasta tremendamente con el bajo promedio de aprobación que reporta Consilta Mitofsky, que ha fluctuado a lo largo de estos años entre el 42 y el 48 %, es decir, no aprobada.
Reconoció en la inseguridad el mayor débito y, con mucha emoción, nos compartió que ha vivido experiencias que le han impactado a nivel personal que tiene que ver con las acciones específicas que logran incidir en un cambio de vida de alguna persona.
No desaprovechó la oportunidad de hacer una crítica al desempeño de otros actores políticos de oposición en insinuar la advertencia de que son observados, fiscalizados, que el régimen no va a perdonar falta en ese sentido. Los de casa parece no tener mácula alguna.
Claramente, hay que reconocerlo, dijo verse en la próxima boleta electoral. Ello nos obliga a meter interpretación en sus dichos, traen intención.
Sin duda, un perfil diferente, sin muchos filtros, que confiesa abiertamente que es una deportista entusiasta, que no tiene novio y que el amor de su vida son sus tres hijos. Tiene CHISPA.
MICROCUENTO
Casi de pipa y guante. Ahí vamos mi ninfa y yo al evento de pompa y circunstancia y… Nadie nos recibe, si no la oscuridad. Oportunidad única para recordar que siempre va a ser mejor seguir una agenda y no confiar tanto en la memoria


















