CUAUHTÉMOC. – Habitantes de la localidad de Buenavista, en el municipio de Cuauhtémoc, iniciaron un bloqueo pacífico este jueves para impedir el tránsito de camiones de carga pesada que participan en las obras del nuevo libramiento, proyecto diseñado para despresurizar la carretera Manzanillo-Colima.
En una entrevista exclusiva de AFmedios, los afectados denunciaron que el paso constante de aproximadamente 150 vehículos conocidos como «maromas» y góndolas ha provocado el colapso de la infraestructura básica de la comunidad, afectando gravemente los servicios de agua potable, drenaje y la calidad de vida de los residentes.
El conflicto escaló luego de que las empresas constructoras incumplieran los acuerdos establecidos con la población, los cuales fijaban como plazo máximo el día de ayer para el uso de las vialidades internas del pueblo. Según explicó el comisario municipal, Juan Velasco, la decisión de cerrar el paso de forma pacífica se tomó en una junta comunitaria tras detectar que los transportistas pretendían continuar circulando sin autorización, ignorando el daño sistemático que han causado durante los últimos 30 días en las calles de la localidad.
«Estábamos haciendo el bloqueo porque con las empresas de la carretera habíamos hecho unos acuerdos y no se cumplieron. Uno de los acuerdos era un plazo hasta ayer y ellos quisieron pasar ahora ya sin autorización; entonces, en junta de la comunidad nos reunimos e hicimos el bloqueo de puro camión pesado para que alguien nos apoyara. En realidad no están cumpliendo.»
Las afectaciones no se limitan al bacheo de las calles; el peso excesivo de las unidades, que realizan entre tres y cuatro viajes diarios desde las siete de la mañana hasta la tarde-noche, ha reventado tuberías de agua potable y dañado la red de drenaje. Además, los pobladores señalaron que el ruido y la vibración constante afectan a personas enfermas que residen en la ruta utilizada. A pesar de que la empresa realizó reparaciones menores en días pasados, estas cedieron rápidamente ante el flujo incesante de carga, dejando las vialidades en las mismas o peores condiciones que al inicio de los trabajos.
El comisario Velasco enfatizó que existe una vía alterna que los transportistas podrían utilizar a través de terrenos que las mismas constructoras adquirieron para el libramiento. No obstante, las empresas han optado por transitar por el centro de Buenavista para evitar costos adicionales, sin reconocer los daños colaterales. Esta situación ha generado un clima de indignación, ya que la comunidad siente que sus necesidades básicas están siendo subordinadas a los intereses de la obra pública.
«Los trabajos no los terminaron ellos, pero tienen otra posibilidad, otra vía alterna que sería por los mismos terrenos que ellos mismos compraron. De ahí se podían mover sin necesidad de usar al pueblo. Pero sin embargo se usó y no quieren reconocer los daños que hicieron. Es mucha la afectación, han dejado sin agua y daños a los vehículos», dijo el comisario.
Por su parte, la regidora del Ayuntamiento de Cuauhtémoc y habitante del ejido de Buenavista, Liliana Valdovinos, manifestó su respaldo total a la ciudadanía. La funcionaria informó que han transcurrido 40 días bajo esta problemática, periodo en el cual se ha intentado privilegiar el diálogo sin obtener resultados tangibles. Valdovinos denunció que, apenas el día de ayer, se le solicitó a la empresa que no enviara góndolas por la zona, instrucción que fue ignorada, demostrando una falta de respeto hacia los acuerdos comunitarios.
«Yo estoy respaldando al comisario y a toda la población; mi compromiso es porque soy autoridad. Pedimos y platicamos con la empresa de los camiones, se llegó a un acuerdo de darles una fecha y no nos cumplieron. Hay muchos tiraderos de agua, todavía no se ve lo del tema del drenaje pero en unos días más posiblemente va a brotar. Son ciento cincuenta volteos, ayer se les dijo que las góndolas no pasaran y ya nos pasaron.»
La regidora advirtió que la situación es crítica, pues aunque los daños en el drenaje aún no son visibles en su totalidad, es cuestión de tiempo para que las fracturas subterráneas comiencen a generar focos de infección por el vertimiento de aguas negras. Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades municipales de Cuauhtémoc, los manifestantes anunciaron que buscarán escalar el conflicto al ámbito estatal para encontrar una solución definitiva.
Como siguiente paso, el comisariado municipal y el ejido de Buenavista enviarán un oficio formal a la Secretaría de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Movilidad (SEIDUM) del Gobierno del Estado. La exigencia principal es que el personal de dicha secretaría acuda directamente a la Casa Ejidal para atender no solo el problema del tránsito pesado en las calles de la comunidad, sino también diversas inquietudes de los ejidatarios respecto a los caminos rurales que fueron vendidos o afectados por el trazo del nuevo libramiento.
«Pedimos que la SEIDUM nos atienda. Vamos a girar un oficio como ejido y como comisario municipal para que nos atiendan y vengan a la casa ejidal, porque así como en la comunidad hay muchos problemas, también fuera en el ejido hay muchas inquietudes. Queremos ver si alguna institución nos puede orientar para tener una solución pacífica», dijo Juan Velasco.
Aunque el bloqueo fue levantado temporalmente por la tarde, los habitantes advirtieron que permanecerán en alerta y no dudarán en retomar las movilizaciones si las unidades pesadas intentan ingresar nuevamente al casco urbano. La carretera que atraviesa Buenavista es una vía vital que conecta Cuauhtémoc con la zona de La Estancia en el centro de Colima, por lo que el impacto del deterioro de esta infraestructura afecta a cientos de usuarios que transitan diariamente por la región.
Derechos Reservados AF


















