Como parte de las Jornadas Académicas 2026, este martes 20, de manera virtual, Sergio de Jesús Tobón-Tobón, especialista en modelos educativos y políticas culturales, dictó la conferencia “Pensamiento Sociocrítico e Inteligencia Artificial en el marco de la Nueva Escuela Mexicana”, en la que reflexionó sobre las actuales prácticas pedagógicas frente a la era de la Inteligencia Artificial (IA).
Su propuesta es que los estudiantes no aprendan a hacer lo mismo que la IA, sino que aprendan lo que ésta no hace. De esta manera, dijo, la IA se complementa y ayuda a las y los usuarios a tener un mayor impacto en sus acciones, sin reemplazarlos. Para lograr esto, comentó, “es importante tener claridad en los propósitos, que por cierto han variado en la nueva era, pues no son los mismos que teníamos antes de la inteligencia artificial”.
En este sentido, señaló, “tenemos que replantear los perfiles de ingreso y egreso en las universidades, así como también los resultados de aprendizaje que buscamos alcanzar con los estudiantes, porque los perfiles profesionales se están transformando fruto de la IA. Es decir, no es lo mismo el perfil profesional antes y después de la IA”.
Para replantear los perfiles propuso establecer qué hacen o qué pueden hacer los sistemas inteligentes y cuál sería el valor agregado del profesional. “Así, desde un inicio nos centremos en el desarrollo de ese valor agregado para que los estudiantes no aprendan a hacer lo mismo que la IA”.
Dijo que la IA es ya una realidad, que se utiliza cada vez con mayor frecuencia en las planeaciones, en trabajos de investigación, “pero se está empleando de manera inadecuada, porque muchas veces el uso que le damos es para que nos reemplace”. Parece, comentó, que lo que ahora se busca es que el aprendizaje lo tengan los sistemas inteligentes; es decir; “se planea, se ejecuta y evalúa con IA y quien termina aprendiendo es la IA, más que el propio estudiante”.
Para superar esta tendencia habló de “desarrollar el pensamiento sociocrítico; para eso nos tenemos que dar cuenta de toda una serie de tareas y actividades que lo único que hacen es promover la dependencia de la inteligencia artificial”.
Formar estudiantes en el pensamiento sociocrítico
Sergio de Jesús señaló que los sistemas inteligentes “cada vez simulan más lo que hacemos en el pensamiento crítico. Si enfocamos las universidades sólo al pensamiento crítico estamos formando también a profesionales con debilidades, porque los sistemas inteligentes cada vez desarrollan más habilidades de pensamiento crítico”.
Propuso, entonces, dejar de propiciar lo que algunos investigadores llaman “tareas zombis”, que sólo generan dependencia a la Inteligencia Artificial “Estas tareas lo único que promueven son la automatización, la repetición y el reemplazo”.
Invitó a las y los docentes a no pedirle más al estudiante que realice las tareas en casa, sino a trabajar en el aula, de manera presencial. “Que no sea simplemente entregar el producto, sino que lo socialicen, que lo presenten de manera oral y lo argumenten. Tenemos que pasar a un ámbito en el cual superemos los productos hechos con IA y nos centremos más en actividades que desarrollen el pensamiento sociocrítico”.
Para ese cambio, dijo, es necesario pasar de actividades zombi a otras co-creativas, basadas en necesidades y problemas del territorio, de localidades concretas, que impliquen una planeación y que haya claridad en cuanto al propósito, que no sea solamente aprendizaje.
“Si sólo orientamos la docencia al aprendizaje estamos generando alta vulnerabilidad en los estudiantes, porque hoy los sistemas inteligentes cada vez aprenden mejor. El valor diferencial no es el aprendizaje, sino qué hacemos con él, cómo nos apoyamos en el aprendizaje para contribuir al desarrollo social sostenible y a mejorar las condiciones de vida de nuestro entorno”, resaltó.
“Necesitamos formar a los estudiantes con pensamiento sociocrítico. Eso no significa dejar de lado el pensamiento crítico, al contrario, hay que seguirlo desarrollando en los estudiantes. Sin embargo, hoy en día eso ya no es suficiente porque los sistemas inteligentes también pueden actuar de esa manera. Lo que la IA no puede hacer es pensar de manera sociocrítica, porque esa concepción no está en sus algoritmos. Debemos formar a los estudiantes en cómo gobernar la inteligencia artificial para que esté a favor del bien común”, detalló.
Nueva Escuela Mexicana
En este contexto elogió la “contribución enorme” de la Nueva Escuela Mexicana, que centra su enfoque en la naturaleza, el territorio y “las necesidades que tienen las localidades, a través de la investigación-acción, para generar cambios y transformaciones que ayuden a superar las necesidades, mejorar las condiciones de vida y cuidar el ambiente”.
Para pasar del pensamiento crítico al sociocrítico, Jesús Tobón propuso elaborar proyectos dirigidos por el profesor y el estudiantado, asistidos por la Inteligencia Artificial y en los cuales el propósito sea definido por el alumno. “Que se utilice la IA para generar la lluvia de ideas, pero que el diseño y la estructura del proyecto lo elabore el propio estudiante apoyándose en la IA”.
Para cerrar, Sergio de Jesús Tobón, señaló que la Inteligencia Artificial es de los medios más potentes que ha creado el ser humano para democratizar el conocimiento. “Lo que necesitamos es que se desarrolle una amplia alfabetización mundial en IA, que es lo que hoy día se conoce como literacidad en IA”, un proceso en el cual, mencionó, América Latina “está muy retrasado”.
La alfabetización en IA -aseguró- “no es solamente hacer cursos de cómo manejar ChatGPT, Cloud o Gemini. La alfabetización en IA busca que los estudiantes aprendan a planear, ejecutar y evaluar sistemas inteligentes para lograr determinados propósitos”.
Finalmente, advirtió que si se utiliza la IA “sin monitoreo, sin cuestionamiento, sin direccionamiento, disminuyen el pensamiento crítico y ciertas áreas del cerebro, en la región prefrontal. Eso ya está demostrado científicamente, por lo que, a mayor uso de la IA, menor pensamiento crítico, y además de menor pensamiento crítico, la IA está generando mayor pereza mental, menos iniciativa, menos emprendimiento, menos empuje, menos esfuerzo. También está demostrando que la IA aumenta los problemas emocionales, estrés y genera dificultades para socializar”.

















