COLIMA.- En el marco de la celebración del Día Mundial de la Croqueta, una fecha utilizada para concienciar sobre la alimentación de los animales de compañía, el Médico Veterinario Zootecnista Jairo Rasiel Pérez González, académico de la Universidad de Colima, enfatizó la necesidad de transitar de una cultura de «sobras y desperdicios» hacia una nutrición balanceada y profesional.
El especialista advirtió que la salud humana está intrínsecamente ligada al bienestar animal, siendo la alimentación el pilar fundamental para prevenir patologías crónicas que hoy afectan tanto a mascotas como a sus propietarios.
«Nosotros como nuestra profesión es salvaguardar la vida de las personas a través de la salud y el bienestar de los animales».
De acuerdo con el académico de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, el uso de alimento seco o croquetas se consolidó tras la Segunda Guerra Mundial, marcando un cambio radical en la longevidad de las mascotas.
Pérez González señaló que la comida casera representa un riesgo implícito, no solo por la presencia de ingredientes tóxicos como cebolla o exceso de sodio, sino por el desarrollo acelerado de enfermedad periodontal.
En Colima, este problema es recurrente en razas pequeñas y felinos, donde la falta de una dieta seca favorece la formación de placa dental, exponiendo la raíz de los dientes y provocando la pérdida de piezas a temprana edad.
«Lo ideal es una alimentación a base de croquetas lógicamente las croquetas se empiezan a usar después de la Segunda Guerra Mundial por ahí de los años cincuentas es cuando empieza a haber este cambio de nutrición en las mascotas».

El especialista también alertó sobre la «humanización» de los hábitos alimenticios, un fenómeno que ha derivado en diagnósticos de obesidad, diabetes y problemas cardiacos en perros y gatos.
Explicó que los propietarios suelen reforzar comportamientos al dar «premios» como pan o tortilla, los cuales son ricos en cereales y carbohidratos.
Esta ingesta calórica excesiva, sumada a la falta de actividad física por el sedentarismo urbano, crea un espejo de las enfermedades del dueño; no es raro, según el médico, atender pacientes diabéticos cuyos propietarios comparten los mismos factores de riesgo.
«En el caso de los perros, en razas pequeñas, el estarles dando comida casera provoca que se quede en sus dientes, formarán placa y una vez que se va formando esa placa dental lo que va haciendo es que la encía se va haciendo más pequeñita y el diente se va viendo expuesto».

Sobre la elección del alimento, el profesor universitario aclaró dudas comunes respecto a las etiquetas y subproductos.
Precisó que el uso de «subproductos de origen animal» no es sinónimo de baja calidad, sino de un aprovechamiento integral del animal de producción bajo normas de rendimiento.
No obstante, recomendó evitar la compra de alimento «a granel», debido a que la exposición al sol, la humedad y las altas temperaturas de la región —que superan los 25 grados centígrados la mayor parte del año— oxidan las grasas y degradan el valor nutricional del producto, además de exponerlo a contaminación por insectos o fauna nociva.

«Lo que sí tenemos que tener en consideración, de preferencia que eviten comprar alimento a granel o por kilo, en el sentido de que esos sacos son grandes, son abiertos y pues lógicamente el alimento se empieza a pues estar expuesto a los elementos climatológicos.»
En cuanto a las tendencias actuales como el veganismo en mascotas o la dieta BARF (alimento crudo), Pérez González fue tajante al señalar que no son ideales desde el punto de vista clínico y biológico.
Los gatos, por ejemplo, son carnívoros estrictos que requieren taurina, un aminoácido ausente en dietas basadas en cereales o vegetales.
Respecto a la dieta cruda, advirtió que el clima cálido de Colima favorece la activación bacteriana una vez que el alimento pierde su cadena de frío, lo que puede derivar en intoxicaciones severas.

«También a veces se ha estado fomentando el de el veganismo de los animales, en los perros y en los gatos y pues como lo comentamos ellos son carnívoros. El perro es un poco más omnívoro pero el felino sí es carnívoro estricto».
El académico también hizo un llamado a la responsabilidad social tras las festividades decembrinas, periodo en el que aumentan los casos de pancreatitis por administrar alimentos condimentados como pavo o birria a las mascotas.

Recordó que los animales no se regalan para que los niños «se hagan responsables», sino que deben entregarse cuando ya existe un grado probado de madurez. La tenencia responsable implica un ajuste presupuestario donde el 60 o 70 por ciento de los gastos mensuales de la mascota deben destinarse a una alimentación de calidad, consultando siempre a un experto para elegir la mejor opción según la etapa de vida y la salud del animal.
«La mascota no se regala para que se hagan responsables, se regala una vez que ya son responsables… la mascotita no tiene la culpa y ellos simplemente van a brindarnos sexo, amor, su compañía.»

Finalmente, el Médico Veterinario Jairo Pérez, quien imparte materias como inmunología y cirugía en la máxima casa de estudios del estado, reiteró su compromiso con la salud pública a través de la atención profesional en quirófano y clínica.
Instó a la ciudadanía a no recurrir a remedios caseros y a visitar al veterinario al menos tres veces al año para desparasitaciones y chequeos preventivos, asegurando así que el vínculo con los «pequeños peluditos» sea largo y saludable.

«Alimenten bien a sus mascotas si les van a dar premios pues les den premios que sean bajos en carbohidratos que sean supervisados por un médico veterinario y que pues ante cualquier duda acudan con médico veterinario.»
Derechos Reservados AF













