Mucho gusto
Por: Alberto LLANES
A ver, yo no soy de Colima. Originalmente soy del chilango mundo. No nací en este bello paraíso terrenal «dijera el título de un cuento por ahí».
Si mi familia me trajo a esta tierra a la tierna edad de siete, ocho años, esa es otra historia que en su momento no me competía a mí, sino a mis padres y de la que he hablado en otras columnas y espacios. Sin embargo, desde ese tiempo, a la fecha, lo que he tenido/sentido por esta tierra es gratitud y respeto, cosa que Ricardo O´farril se pasó por el arco del triunfo con sus patéticas declaraciones. Por eso es importante primero pensar antes de hablar.
Sabiamente «sólo así podía serlo viniendo de Umberto Eco», decía que las redes sociales le han dado voz a los estúpidos que, ocultos bajo el poder del anonimato decían/hacían/procedían/actuaban como mejor les viniera en gana. Richy O´farril no se ocultó, lo dijo en un podcast que le dio la vuelta a Colima y desató múltiples comentarios, todos en contra de esta persona, no así de un personaje, como lo hace el «Diente de oro», personaje creado por Fernando Bonilla, donde habla mal de Aguascalientes por una situación geográfica «el Diente de oro es de Jerez de la Frontera Zacatecas y la rivalidad entre Zacatecas y Aguascalientes se podría entender», pero es el personaje y no el actor o la persona quien lo hace, aunque dice el dicho: «de broma en broma… la verdad se asoma». El diente de oro sí que hace reír y punto, ya hablaré de la destaca actuación de Fernando Bonilla, sí, el hijo de Héctor Bonilla en la serie Las muertas…
En otras columnas ha quedado claro que no soy de Colima y aquí lo confirmo, sin embargo, las palabras de O´farril me hirieron peor que una daga en una batalla medieval incrustada a mitad del cuerpo con entrada por la barriga y salida por la espalda… Tenía el gusto de conocerlo porque a veces me da por standopear y ver este tipo de espectáculos en las plataformas de streaming que ahora inundan nuestros hogares. Consideraba a Ricardo como un comediante promedio «lo sigo considerando igual, ni bueno, ni malo, o sea, no es un Franco Escamilla, tampoco es un Cid Vela, Carlos Vallarta, el Tío Rober, Gloria Rodríguez, Gus Proal, Kike Vázquez, el Ojitos de huevo, El cojo feliz, Fran Levia, Ray Contreras o Marcela Leucona por quienes he pagado y/o pagaría para ir a ver sus espectáculos, pero tampoco es como un Juan Carlos Escalante, Gaby Llanas, Liky Wiky, Alan Saldaña entre otros, que su humor no es lo que me gusta para hacerme reír».
O´farril anda o andaba ahí, en medio «para mi gusto, repito». Sin embargo, con estos comentarios para Colima, su gente, comida, tradiciones y cultura, seguro tendrá, tiene o lo tendré, mejor dicho, visto con otros ojos. O´farril la cagó y eso tiene que decir, reconocer, aceptar y salir a retractarse. Porque con un día de estar en este bello lugar no creo que pueda dar un juicio claro, habló desde la víscera y se entiende, es una persona.
Pero, vamos, Colima, tampoco le vamos a dar tanta importancia a un tipo que cree que él es el plan de ese día que vino, que piensa que hay tres bares y que dice que Colima no es alta, como si él mismo lo fuera «calculo que debe medir entre 1.70 o 1.75». Lo que sí es que O´farril padece transtorno bipolar «al rato dirá que Colima es en verdad un paraíso en la tierra». Quienes vivimos acá, sabemos que Colima es hermosa, que hay mar, bosque, vegetación, aire limpio, agua, había tranquilidad «por lo pronto nos la han robado, pero el país entero está igual».
Si la gente de Colima no fue al Comalón a ver a Richy O´farril y eso fue lo que le ardió es porque no es bueno en lo que hace; Franco Escamilla llenó el teatro que estuvo a reventar, el Werevertumorro llenó el estadio olímpico universitario cuando se dedicaba a jugar futbol y ese día ni salió al terreno de campo, los fanáticos tuvieron que ir a ver al Werever a la banca. Esos sí son nombres conocidos y de gente famosa y con talento en lo que hacen. Si para muchos paisanos colimenses ir a ver a Richy O´farril al Don Comalón, qué chido. Yo no fui porque no quería gastar mi dinero ni mi tiempo viendo un espectáculo lamentable, porque eso es lo que me pareció su especial de Netflix hablando de la Navidad; es malo como la chingada, aburrido y nada chistoso. Qué chido que Netflix le haya pagado por ese bodrio que el mismo Diablito «otro comediante» describe como un desprestigio de la propia Navidad más que la misma Paty Navidad; y es que hay cosas mejores por ver y por leer para invertir el tiempo, porque es lo único valioso que tenemos en esta vida, el tiempo.
No, el tipo no me cae mal, es una persona, con errores y defectos y que, con un día de estar en esta tierra no puede tener una opinión «si quiera» de lo bien que lo pasa uno acá. Tengo amigos, escritores, un mucho más pensantes que Ricardo O´farril que me dicen que vivo en el paraíso en la tierra, haciendo lo que me gusta hacer, que me pagan por lo que me fascina hacer y rodeado de las mujeres más lindas, el trato más amable, la posibilidad de alzar la mano y tomar cualquier fruto y con este calorcito que puedes apagar con varios tragos de cerveza. ¿Se puede pedir más?, no lo creo. Si O´farril sale a desdecir lo dicho, a reconocer su error, que habló desde la ignorancia, la estupidez y la entraña, tendrá de regreso el poco interés que sentía por él y su trabajo. No vamos a hacerle el caldo gordo a nadie…





















