COLIMA.– Las y los jubilados del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) en el estado de Colima han alzado la voz para denunciar una crisis sistémica en la prestación de servicios de salud por parte de Petróleos Mexicanos. A través de un pronunciamiento público, el sector afectado, representado por Rogelio Mier Manzo, coordinador local del sindicato, calificó la situación como grave, señalando que tanto el personal en retiro como los trabajadores activos enfrentan un deterioro progresivo que ha vulnerado sus derechos contractuales y humanos durante la última década.
“Denunciamos públicamente que, durante la última década, el servicio médico y farmacéutico al que tenemos derecho ha sufrido un deterioro progresivo y significativo, perdiendo oportunidad, calidad y sentido humano.”
La problemática central radica en la excesiva burocracia para la autorización de consultas y estudios especializados, procesos que, según los denunciantes, pueden prolongarse hasta por un año. Esta demora obliga a los derechohabientes a buscar atención fuera de la entidad, contraviniendo las cláusulas 89, 92 y 93 del Contrato Colectivo de Trabajo vigente. Estas disposiciones obligan a la empresa estatal a brindar servicios médicos integrales y oportunos en la localidad de adscripción de los trabajadores o, en su defecto, en la zona más cercana disponible.
“La programación de consultas, estudios y traslados se encuentra sujeta a procesos de autorización que, en numerosos casos, se prolongan hasta por un año, obligando a las y los derechohabientes a salir del estado, en clara violación a nuestros derechos contractuales.”
Uno de los puntos más críticos de la denuncia es la logística de traslados impuesta por la institución. Los jubilados señalan que Pemex ignora la infraestructura hospitalaria de Colima, la cual cuenta con una cobertura superior al 90% en especialidades médicas, para enviarlos de manera sistemática a ciudades como Salamanca o la Ciudad de México. Esta práctica obliga a personas de la tercera edad, muchos de ellos superando los 80 años, a realizar viajes terrestres de hasta 11 horas para citas breves, a menudo sin el otorgamiento de viáticos correspondientes.
“Se realizan traslados sin el otorgamiento oportuno de viáticos, exponiendo innecesariamente la integridad física de jubilados y pensionados, muchos de ellos mayores de 80 años, quienes son enviados por vía terrestre para cumplir citas breves y retornados de inmediato.”
Ante este panorama, el grupo sindical emitió un llamado enérgico a Luis Ricardo Aldana Prieto, Secretario General del STPRM, y a César Alejandro Yáñez Centeno Cabrera, Subsecretario de Gobernación, solicitando su intervención inmediata para frenar lo que consideran un trato inhumano e insensible. La exigencia se fundamenta no solo en sus derechos laborales, sino también en el Artículo 4° constitucional y la Ley General de Salud, que garantizan el acceso a una atención digna y de calidad.
“Exigimos que los jubilados seamos atendidos médicamente en nuestra localidad, así como que los medicamentos sean suministrados en tiempo y forma, conforme a lo pactado contractualmente.”
La comunidad petrolera en Colima espera una respuesta favorable de las autoridades federales para corregir estas deficiencias administrativas y operativas. La resolución de este conflicto no solo representaría el cumplimiento de un contrato legal, sino un acto de justicia social para quienes dedicaron su vida laboral a la industria energética nacional y hoy demandan seguridad social en un marco de pleno respeto a su dignidad humana.





















