Campus

Cuestión de enfoque: la UNAM y los rechazados

Por: Juan Carlos Yáñez Velazco

En una conferencia magistral, Francesco Tonucci sugiere a profesores españoles cambiar el acento en nuestras miradas. Con una sutileza, la perspectiva cambia. Para el común de la gente, dice, un sordo es una persona que no oye. Pero cambia si lo definimos distinto: un sordo es una persona exactamente igual a los demás, pero que no escucha. Se parecen, pero no es lo mismo.

Cuestión de enfoque. Todo depende del énfasis en el manejo de la información. Ejemplos de ello hay abundantes cada día. Los hechos noticiosos no son objetivos, depende de quien lo dice, cómo, para qué, a favor de quién, contra quién, etcétera.

Mi ejemplo es reciente. La UNAM y la publicación de las listas de sus nuevos estudiantes en licenciaturas. Al darse a conocer los resultados del segundo examen, la brevedad de Twitter hace más fácil los titulares de escándalo, del tipo: “Sólo el 11.4% de los examinados ingresarán a la UNAM”. Las cifras, sin leer la información, son escandalosas.

Desglosada la nota, puesta en contexto, la perspectiva es otra. Veamos el marco más amplio. Hay dos formas de ingresar a la UNAM: mediante el cuestionado “pase reglamentado”, es decir, automático, para los estudiantes que egresan de alguno de los dos subsistemas de media superior, el Colegio de Ciencias y Humanidades y la Escuela Nacional Preparatoria; el otro, con exámenes de ingreso. Son dos pruebas las que se organizan en la máxima casa de estudios del país. El titular citado en el párrafo anterior explica parcialmente los datos. Los tergiversa. O desinforma. O mal informa.

Los datos completos pueden ilustrar otros juicios. Con pase reglamentado ingresarán a la UNAM en el nuevo ciclo escolar 27 mil estudiantes. ¡27 mil alumnos! Es toda la población estimada para el siguiente semestre en la Universidad de Colima. No es desdeñable.

Súmense a ellos los 11,490 aceptados del primer examen, en febrero, y los 6,893 del más reciente. En total, 46 mil estudiantes. Un dato diferente al que un lector despistado, apresurado o cándido puede deducir de la nota imaginaria que da pie a este artículo.

Para situar los progresos en la materia, la UNAM informó en comunicado oficial que entre 2007, inicio de la gestión del actual rector, y el nuevo ciclo escolar, ingresarán ocho mil estudiantes más, para pasar de una matrícula de 299 mil estudiantes en aquel año, a más de 340 mil en el inminente ciclo escolar.

El problema del acceso a la educación superior en México es grave y no pretendo suavizarlo. Entiéndase mi postura. Intento ilustrar el manejo mediático. Los juicios del tipo aquí cuestionado, que responsabilizan a una institución, la UNAM en el país, la UdeC en Colima, son peligrosos, porque eximen de la responsabilidad al Estado en sus distintos niveles, que sigue fallando a la hora de ampliar las posibilidades de crear instituciones de educación superior suficientes y de la calidad más alta.