Grupo islamista asesina a 36 trabajadores en Kenia

Nairobi, Kenia.- Al menos 36 personas murieron hoy y varias más resultaron heridas en un nuevo ataque perpetrado por la milicia somalí Al Shabab cerca de la localidad keniana de Mandera, según diversas fuentes citadas por la prensa local.

La Policía y la Cruz Roja de Kenia han confirmado el atentado, que fue cometido en una cantera en la zona Koromey, a unos 15 kilómetros de Mandera, informó el diario Capital News.

El grupo islamita somalí, ligado a la red Al Qaeda irrumpió poco después de la medianoche en las tiendas de campaña en la cantera en Kormey, a 15 kilómetros de la ciudad de Mandera, donde decenas de trabajadores dormían.

Los trabajadores no musulmanes fueron separados de los musulmanes y después fueron asesinados con el tiro de gracia y unos decapitados por los militantes de Al Shabab, que se responsabilizó del ataque y afirmó que fue en represalia por la participación militar de Kenia en Somalia.

Este atentado se produce diez días después de que otro supuesto comando del mismo grupo terrorista somalí interceptara un autobús en el noroeste de Kenia y ejecutara a 28 de sus 60 pasajeros después de identificarlos como no musulmanes.

El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, prometió intensificar la guerra contra el grupo islamista somalí Al Shabab, tras la masacre de esta madrugada de 36 trabajadores de una cantera en la norteña región de Mandera, cerca de Somalia.

“No vamos a retroceder en la guerra contra el grupo islamista Al-Shabab. Esta es una guerra contra Kenia y los kenianos. Es una guerra que cada uno de nosotros debe luchar”, afirmó el mandatario, en un mensaje televisado, horas después del ataque de Al Shabab en Mandera.

En su discurso dirigido a la nación, el mandatario keniano denunció que el grupo islamita está tratando de establecer un califato extremista en la región, por lo que Kenia intensificará la lucha en su contra, según un reporte de la edición electrónica del diario nigeriano The Guardian.

“No vamos a ceder en nuestra guerra”, reiteró el jefe de Estado de Kenia, tras llamar a los kenianos a la unidad y a luchar con mayor rigor contra el grupo extremista, que mantiene al acecho a Kenia desde el asalto al centro comercial Westgate de Nairobi de septiembre de 2013.

“Ha llegado la hora de que todos y cada uno de nosotros decida y elija ¿estás en el lado de un proceso libre, abierto y democrático de Kenia… o estás con los extremistas represivos e intolerante”, afirmó Kenyatta.

El presidente aprovechó su mensaje para anunciar que había aceptado la renuncia del ministro del Interior, José Ole Lenku, y del jefe superior de Policía, David Kimaiyo, quienes le expresaron su deseo de retirarse de sus cargos.

Explicó que en lugar de Lenku decidió nombrar a un político de la oposición y exgeneral del Ejército, Joseph Nkaissery, mientras que aún no ha elegido a la persona que reemplazará a Kimaiyo.

Los rumores de la posible dimisión de Lenku se intensificaron en los últimos meses, ante la escalada de ataques registrados de manera reciente tanto en la capital keniana como en las costas y regiones limítrofes con Somalia.

El ataque contra los trabajadores de la cantera ocurrió una semana después de que un comando del grupo extremista somalí ejecutó a tiros a 28 pasajeros de un autobús también en la región de Mandera, después de identificarlos como no musulmanes. EFE.