Se encuera peña nieto
Por Max Cortés
Agobiado por sus fantasmas que lo persiguen de cerca y empujado más por sus publicistas que por su compromiso por la verdad, Enrique Peña Nieto se encueró la reciente semana para hablar de temas que están pendientes en su agenda: hijos fuera del matrimonio.
Cuidada o no, la aparición del candidato priista a la Presidencia fue para salir al paso en las respuestas de temas que se pueden convertir en escarnio entre la sociedad, como ya ocurre en la creme de la creme de la sociedad mexicana, que es el twitter.
Peña Nieto reveló con al periodista Katia D´Artigues la existencia de una crisis matrimonial con su ahora difunta esposa Mónica Pretelini y la existencia de dos hijos, uno de ellos de siete años y otro que murió al año de haber nacido.
En la extensa entrevista se habla además de sus problemas maritales y de su reconciliación con la extinta Mónica Pretelini. Confieso que siempre llamó mi atención la forma en que Peña Nieto encontró a su mujer el día que perdió la vida. Él describe que llegó de un viaje, que iba a otro, subió a su cuarto por más ropa, entró a la habitación, empezó a guardar sus cosas y hasta después se da cuenta que esta el cuerpo inerte de su difunta mujer.
Me planteaba, por más que uno se vaya encabronado a un viaje, siempre, al llegar, uno llega gritando. No entendía por qué él no llegó hablándole a su esposa y avisando de su próximo viaje, está muy raro, pero los peritajes indican que la señora murió por causas naturales.
Al margen, al meter este tema a la discusión nacional, ¿qué importancia tiene el que se hable de esto en todo el País? Implícitamente se avecinan fuertes campañas de lodo y estiércol, propias de un chiquero.
Sí debe importarnos la sinceridad de los políticos aspirantes a la Presidencia, pero también que nos muestren que tienen buena salud mental, que no se meten drogas, que no son alcohólicos o tengan problemas con su forma de ingerir bebidas embriagantes.
Conocemos en potencia que dos aspirantes a la Presidencia son viudos con nueva pareja, otros son divorciados y unos más mantienen estable su relación matrimonial, con parejas con quienes se unieron desde hace varios años.
Muchas son las historias de amor y desamor que se viven en las familias de políticos, su proclividad por degustar todo tipo de experiencias sexuales. Muchos libros han hecho públicos los relatos de sus excentricidades, pero hemos llegado a un punto tal que debe cuestionarse el comportamiento de quienes tienen los destinos de muchos municipios, estados e incluso la Presidencia de la República.
Si algo se mantiene en absoluta discreción, es la manera con la que se manejan muchos políticos en el ejercicio de su responsabilidad. Pocos son los casos donde salen a flote historias de horror de corte sexual, de adicciones e incluso de violencia. ¿Por qué? Muchos se cobijan con el mismo manto y hay códigos no escritos de este comportamiento.
La familia es sagrada y más lo que se relaciona con las mujeres o exmujeres en la vida de los políticos. A grado tal que no se sabe si pagan bien sus pensiones alimenticias, si violentan a sus esposas o mantienen cuestiones ilegales, total, se pueden despedazar en la política.
Pero, ¿realmente nos debe interesar lo que digan los políticos respecto a su vida personal? Esto se diluye porque hay electores que les interesa un comino si es gay, bisexual, masoquista, sadista o gente “normal”, mientras les resuelva el problema que tienen en su colonia o les descuenten cierta cantidad de sus obligaciones.
Por el contrario, estos temas sirven como distractores entre los electores, ante el escenario que se avecina. El tema de Peña Nieto sirve como distractor por unos días o semanas, mientras llegan los tiempos para el inicio de campaña y tapa, por ende, un tema medular como el de la ruptura con el Partido Nueva Alianza, que en esencia, es lo que nos debe ocupar en el análisis integral, las causas y sus consecuencias.
LA GUAGUA.-**Una eventual candidatura del rector de la Universidad de Colima no debe dejar de lado los proyectos que se tienen en la carrera sucesoria que vive la institución. Miguel Ángel Aguayo debe garantizar que manos criminales no se metan a capitalizar la sucesión en la que él sólo tiene que decidir y generar las condiciones a corto, mediano y largo plazo. Una sucesión eminentemente universitaria**A Patricia Lugo, coordinadora de los diputados locales del PAN, le sirvió de pretexto el escándalo tapatío por el presunto tráfico de menores, pues intentando embarrar a autoridades locales en el asunto, a través de un boletín, pidió la investigación de la PGJE colimota, ya que “pudiera tratarse de una red de complicidades que involucraría a jueces y funcionarios”. “Pudiera tratarse”, así lo dijo Paty Lugo. Aunque constitucionalmente a un legislador no se le puede reconvenir por sus dichos, moralmente sí puede exigírseles mayor responsabilidad al emitir declaraciones, principalmente en temas tan sensibles, en los que no es válido buscar su politización, pues en el terreno de los supuestos, un “pudiera tratarse” es ambiguo, muy ambiguo como para lanzar una acusación seria y temeraria. Pero, lo que menos tienen los políticos colimenses es responsabilidad, máxime cuando en la balanza esta el decir la verdad o ganar votos, acertó, ellos van por los votos. Me extraña de la diputada que a últimas fechas se mostraba muy mesurada** No le caería nada mal una nueva sacudidita al gobernador de esos colaboradores que lejos de ayudar estorban, más que sumar le restan, antes que multiplicar dividen. El gobernador Mario Anguiano Moreno no escatima tiempo ni esfuerzo para resolver los problemas de los colimenses, no veo porqué algunos de los colaboradores se empeñen en hacerlo quedar mal todo porque traen sus intereses.








































